martes, 14 de mayo de 2013

Parque de atracciones bibliotecarias

Biblioteca Poplar en Pekín
Tobogán en biblioteca privada de Corea del Sur

Según el decálogo de Faulkner-Brown, arquitecto que orientó su carrera a la construcción de bibliotecas, y sigue siendo un referente en este campo: el edificio de una biblioteca debe ser flexible, fácilmente adaptable, accesible, confortable, y muchas cosas más.

Las bibliotecas que recogemos en este post no sabemos si cumplirán a rajatabla los mandamientos de Faulkner-Brown, pero lo que está claro es que cumplen su cometido de incitar a la lectura de las maneras más divertidas que quepa imaginarse.

Biblioteca-árbol en el Regent Park de Londres

Desde bibliotecas-árbol, a bibliotecas con toboganes, suspendidas en el aire, o que precisan suspenderse en el aire para poder consultarlas. De todo ahí en estos delirios arquitectónicos  que persiguen convertir la lectura en una experiencia doblemente fascinante.

La biblioteca-árbol del Regent Park de Londres, vista interior

Biblioteca del resort Soneva Kiri en Tailandia, con jaula suspendida
en el aire para niños

Biblioteca móvil en Alemania

Biblioteca en un orfanato en Tailandia
  
Biblioteca de un hogar en Austin (EEUU), un asiento colgante
permite acceder a las partes más altas de las estanterías

Biblioteca Poplar en Pekín

Fuente: Flavorwire

4 comentarios:

Perros dijo...

Que maravilla, son preciosas.

El blog de la BRMU dijo...

Y divertidísimas, algunas ideas no son fáciles de llevar a cabo, pero siempre sirven para inspirarse a la hora de renovar nuestras bibliotecas.

Bego dijo...

La de Pekín, la de Corea del sur y las dos de Tailandia son mis favoritas con diferencia.Las otras dos me marean solo de verlas, son bibliotecas de alto riesgo ;-P

El blog de la BRMU dijo...

La de Austin, la biblioteca colgante sí que es de alto riesgo, sobre todo con ese columpio tan escaso que se vislumbra en la foto. ¡Pero qué divertida!