jueves, 31 de octubre de 2013

Centrifugando el 2013 [septiembre]

[Haz clic en las letras azules, y centrifuga tu cerebro]

¿Cuáles son los lugares de socialización por excelencia en nuestro país?, ¿acaso las bibliotecas, los centros comerciales, las parroquias, los campos de futbol? Ninguno, absolutamente ninguno, tiene mayor poder de convocatoria que los bares. Son los puntos de encuentro por excelencia para los españoles, así que no es de extrañar que el pasado mes de septiembre, el post más exitoso conjugase bibliotecas con bares.

Tienen bastantes puntos en común: en los dos sitios, son más importantes las relaciones personales que las virtuales. Pero en algo sacan ventaja las bibliotecas: en su capacidad para desinfoxicar a la parroquia.

Este mes también apostamos por una dieta equilibrada, combinando lectura y gastronomía, en un post donde incluíamos el anuncio más genial que hayamos visto nunca para fomentar la lectura.

Complementamos los consejos de vida saludable, combatiendo el sedentarismo frente al televisor (puestos a hacer sofing, mejor que sea con un libro), al tiempo que reconocíamos que, nos guste más o menos, la televisión forma parte de nuestra memoria sentimental.

Rozamos la blasfemia bibliotecaria, al declarar que leer no siempre es bueno. Y nos aseguramos de que si alguien no usa las bibliotecas, sea porque realmente no le interesan, no porque pasemos desapercibidas como  bibliotecas invisibles (sólo hay ver este blog para comprobar lo que nos gusta llamar la atención).

Este otoño, el complemento multivitamínico para ahuyentar bajones estacionales, vino a través del blog de una seguidora, que nos proporcionó un subidón más vigoroso que una sobredosis de Red Bull. Y es que las bibliotecas, pese a la fuerte competencia, están que se salen (literalmente) y van invadiendo, colonizando, okupando espacios urbanos, cual plantas trepadoras tropicales con exceso de abono en las raíces.


Como es ley de vida, todo se acaba. Por eso este mes de septiembre, lanzamos nuestra última entrega de la serie ¿Qué estás mirando? (no hemos recibido nuevas propuestas). En su sexta entrega y final, el colofón no podía resultar más combativo. No esperábamos menos de nuestros seguidores, la cultura crea conciencia crítica, opiniones propias: y esta serie ha sido una divertida manera de expresarlas, que nos ha hecho especialmente felices.  
¡¡Gracias de nuevo a todos por participar!!


Instalados en esta agradable sensación de interacción con nuestros usuarios, ya no miramos con recelo al futuro. Por mucho que se inventen robots-bibliotecarios, ninguna máquina podrá conseguir ese tipo de conexiones que no dependen en exclusiva de cables o circuitos, y que esperamos seguir fomentando desde este blog.

lunes, 28 de octubre de 2013

Mi libro me lo robaron...

Extrañas conexiones de este blog: Manolo Escobar y Walter White de Breaking Bad

Para que algo cale de verdad en el imaginario de un pueblo, tiene que coincidir con las claves que lo definen en un momento y lugar precisos, y eso está claro que Manolo Escobar, lo consiguió con creces. Es casi seguro que dentro de algunas generaciones, sus éxitos pervivirán, aunque los jóvenes no sepan ni quien los cantaba. Es lo que tiene la música orgullosamente popular: su simplicidad la hace efectiva y adaptable a cualquier momento o circunstancia. Sin ir más lejos, la letra de su mega hit Mi carro, no puede resultar más apropiada para expresar lo que sentimos los ciudadanos ante la estafa de esta crisis.

La última novela de Guelbenzu
Y precisamente sobre este país, y las esencias patrias, ha hablado el escritor José María Guelbenzu en una entrevista en La razón, de la que han destacado como titular que España sigue siendo un país pirata. Y según la Alianza Internacional de la Propiedad Intelectual, así es, y mucho, aunque afortunadamente un poco menos según los últimos datos.

Las bibliotecas que, ya nos ofrecimos como un método infalible para desintoxicarse de una afición tan nefanda, somos otras perjudicadas. La materia con la que trabajamos es la cultura, y si los creadores no reciben la justa compensación a su trabajo, perdemos todos, y nuestro “negocio” también se irá al traste.

Breaking bad

El gran Lou Reed, 1942-2013
Por eso, las declaraciones de Vince Gilligan, creador de la laureada serie Breaking bad, (con listas de espera a rebosar en nuestra Mediateca) que se ha sincerado diciendo: “que la piratería ayudó a que su serie se hiciera popular, y la vieran personas que nunca la habrían visto”, resultan comprensibles, pero al mismo tiempo entrañan un peligro, por el argumento que brindan a quienes lejos de mantener un debate coherente, esgrimen el derecho de acceso a la cultura como una simple excusa para degradarla, promoviendo el todo gratis.

Como dijo Lou Reed (el poeta eléctrico según el bello artículo que le dedica Diego Manrique) sobre la piratería musical hace tan solo cuatro meses, cuando aún no podíamos imaginar que nos quedase tan poco tiempo que compartir con este artista único: "Tienes la biblioteca mundial. Antes tenías que buscarlo todo por ahí. Pero suena como una mierda"

Roba este libro
En los años de la contracultura en los que inició su carrera Lou Reed, el activista Abbie Hoffman publicó su famoso libro titulado Steal this book, o lo que es lo mismo: Roba este libro. Un contundente alegato anarcocomunista contra la propiedad privada, que numerosas librerías no quisieron en sus estanterías por el fiel seguimiento que algunos clientes hacían del consejo del título.

Ya adelantamos que no está en nuestro catálogo. ¿Cómo íbamos a sobrellevar la contradicción de poner un sistema antihurto a un libro que está pidiéndote que lo robes?, ¿qué argumento iba a esgrimir nuestro personal de seguridad al pillar a un usuario con el libro escondido bajo el abrigo?

Abbie Hoffman expresando lo que pensaría de este blog

Para Hoffman, inevitablemente seríamos unos lacayos del sistema, pero también puede que por su trastorno bipolar, apoyase nuestra cruzada anti-piratería al ver que cada vez que se piratea, en lugar de apoyar a ese escritor, músico o cineasta que nos encanta: estamos engrosando el patrimonio de personajes tan siniestros como Kim Dotcom.

Kim Dotcom, fundador de Megaupload mostrando lo que se consigue
aprovechándose del esfuerzo ajeno

Y precisamente, dentro de unos meses llegará a las pantallas la adaptación cinematográfica del best-seller: La ladrona de libros de Markus Zusak. Este título sí que se encuentra en nuestras colecciones, y tenemos que agradecer que a ninguna de nuestras usuarias le haya dado por emular a la protagonista.

Pero que nadie confunda los términos, en el libro de Zusak, robar libros es un signo de supervivencia, en nuestros días, sólo es un signo de desprecio a los creadores y a la cultura.



jueves, 24 de octubre de 2013

Una serie de catastróficas desdichas con final bibliotecario

Bibliotecas, el paraguas de la comunidad

Cualquiera que haya seguido un poco este blog, sabrá de lo vendido que está al signo de los tiempos. Por eso, sólo nos faltaba recurrir a relatos lacrimógenos en plan programa de reencuentros televisivos, para intentar mantener enganchada a la audiencia. Las historias de este post bien se podrían narrar con una voz afectada de falsa emoción, sobre una música de fondo que hiciera aullar de tristeza hasta a un pitbull.
 
Pero afortunadamente aún nos resta cierto pudor, y además, Reyna, MK y Jesmyn, que así se llaman los protagonistas de estas historias, no son fácilmente reducibles a estereotipos para vender como carne de dramón.

Reyna Grande y su autobiografía

La vida de Reyna Grande en Los Angeles, pese a la rimbombancia de su nombre, nada tenía que ver con alfombras rojas. Hija de emigrantes mexicanos, su infancia transcurrió en barriadas donde la violencia pandillera campaba a sus anchas, y el alcoholismo de su padre, hacía de su hogar un territorio tan hostil como las calles.

Cuando empezó a usar gafas, un familiar le dijo burlonamente que parecía una bibliotecaria, y no hubo mejor halago para ella. Fue el bibliotecario de la sucursal Arroyo Seco de la Biblioteca Pública de Los Angeles, quien le fue recomendando lecturas, que alimentaron su ya innata afición por escribir, y han terminado llevándole a acumular premios literarios por novelas como Across a hundred mountains o Dancing with butterflies.

MK Asante, "uno de los mejores narradores americanos" según Los Angeles Times

En el otro extremo de los Estados Unidos, en Filadelfia, MK Asante, también se crió en una familia de las que los servicios sociales calificarían como desestructurada. Con un hermano encarcelado, asistiendo a una escuela que más bien parecía una cárcel, y buscándose la vida trapicheando con drogas. La recomendación del clásico de Kerouac, En el camino, por parte de un profesor, fue el detonante de un cambio de rumbo que ha terminado por convertirle en un escritor de éxito, director de cine, profesor, y hasta músico de hip hop. 




La historia de Jesmyn Ward acumula penurias propias de una película muda de Lillian Gish o Mary Pickford. Nacida al sur del Mississippi en una familia pobre y con padres separados, su historia acumula las muertes prematuras de varios de sus hermanos, intentos de violación y una desvencijada casa de madera, en la que la única escapatoria eran los mundos que le ofrecían los libros. El final feliz llegó con el National Book Award con el que fue galardonada su segunda novela: Salvage the bones

Jesmyn Ward

Aprovechando lo edificante de estas historias, sería el momento adecuado para soltar la moraleja final sobre libros y bibliotecas como refugios ante la adversidad, que tan bien quedaría para celebrar el Día de la biblioteca. Pero en vez de eso, mejor continuamos con una noticia que demuestra sin ápice de sentimentalismos: lo práctico y beneficioso que aportan las bibliotecas.

Nueva York bajo la amenaza de Sandy
En Nueva York, tras las inundaciones del huracán Sandy, arquitectos e ingenieros lo tienen claro: la solución pasa por construir más bibliotecas. Ante olas de calor, inundaciones,o crisis financieras que arrastran a miles de personas al filo de la exclusión social, las bibliotecas públicas juegan un papel esencial. 


El viento, obra maestra de Victor Sjöström
El sociólogo Eric Klinenberg, observó que los numerosos fallecimientos en barrios deprimidos de Chicago, tras la ola de calor de 1995, no se repartían por igual. En aquellas zonas donde contaban con locales públicos, como bibliotecas, el número de muertes disminuía considerablemente.

Los asépticos datos estadísticos corroboran el concepto de biblioteca-refugio, sin necesidad de forzar sentimentalismos. Pero por acabar con algo de lirismo barato, diremos que las bibliotecas son como Lillian Gish en la joya silente El viento: resistiendo los vendavales más furiosos, mientras buscan su sitio en el ojo del huracán digital. Pura verborrea digna de un obsceno show televisivo del lagrimón.

"el viento del norte es un caballo fantasma que vive en las nubes"



martes, 22 de octubre de 2013

Descuartizando Internet




Entre las novedades que han llegado a nuestra Comicteca, se encuentra la adaptación al cómic de la cáustica novela de Thomas Bernhard: Maestros antiguos, llevada a cabo brillantemente por el dibujante Mahler.

La iconoclasia, característica de Bernhard, se hace más vitriólica que nunca arremetiendo contra el arte más sagrado. Aparte de aprovechar para recomendar cualquier título de Bernhard, el motivo de citarlo aquí, es por lo que dice el filósofo musical Reger, que protagoniza la historia:

"El que lo lee todo no comprende nada....hasta un ensayo filosófico lo conseguiremos entender mejor si no lo devoramos todo en una sentada, sino que elegimos solo uno de sus detalles a partir del cual podremos llegar a ese todo si tenemos suerte. Al fin y al cabo el mayor placer nos lo dan los fragmentos, y qué horrible nos resulta el todo y nos resulta, en el fondo, la perfección acabada"

Cuando el autor austríaco puso estas palabras en boca de su protagonista (1985), faltaba más de una década para las redes sociales, y la avalancha de informaciones con que abotargan nuestra reflexión, y lo que es peor: nuestra capacidad de reacción. El sentido de este texto cabe interpretarlo como el estímulo que las mentes verdaderamente inquisitivas, encuentran en extraer conclusiones de detalles de un discurso (intelectual o artístico), sin dejarse guiar ciegamente por la finalidad última del que lo pronuncia.



Si una obra, o una idea, sirven para forjar una opinión propia: ¿qué importa lo que preocupara al artista o creador en el momento de formularla?, lo que importa es lo que tú interpretas, lo que te aporta, independientemente del mensaje. Pero, ¿cómo se conforma ese criterio propio, ese discernimiento crítico bajo la avalancha informativa de Internet?

El libro de Ethan Zuckerman: Recableado: Cosmopolitas digitales en la era de la conexión, aborda de qué manera el extraordinario potencial de comunicación de Internet, no conduce necesariamente a fortalecer las relaciones humanas, ni el conocimiento, sino se “reconecta la web” para que salgamos de nuestras zonas de confort, si no nos abrimos a nuevas esferas de pensamiento.

Las mentes "abiertas" de Shintaro Kago
El clásico abre tu mente reformulado en digital. Para ello, el autor señala como esenciales a las figuras de los curadores de contenidos, es decir, unos intermediarios críticos del conocimiento que buscan, agrupan y comparten la información más relevante sobre un campo. Y cómo muy bien dijo nuestro colega Tomás Baiget: ¿qué han hecho los documentalistas o bibliotecarios desde siempre? Pues eso, filtrar la información, tratarla y darla bien empaquetada para consumo del usuario.

Por eso, para que nuestros extravíos por la red no terminen provocando carnicerías en nuestro pensamiento, y confundamos churras con merinas, lo mejor será acudir a los profesionales de toda la vida.

Bibliotecarios, documentalistas, con los nombres que nos quieran poner, seguiremos siendo los matarifes más cualificados para descuartizar la información y servirla embutida al gusto del consumidor.


viernes, 18 de octubre de 2013

BRMU en órbita

Estación espacial BRMU en misión intergaláctica

Hay noticias que de vez en cuando nos sacan de la crónica deprimente de estos tiempos, y nos hacen soñar con las estrellas, sin que sea agosto, ni la noche de San Lorenzo.

Que la NASA confirmara que la sonda espacial Voyager 1 ha salido del sistema solar, hace que todos seamos un poco como el agente Mulder: mirando al cielo esperando alguna señal extraterrestre. Pero lo que más nos ha llamado la atención (deformación profesional mediante), ha sido el contenido del disco de oro que va en la nave, y en el que se grabaron documentos representativos de la cultura terráquea, ante la eventualidad de un posible contacto con vida extraterrestre.


Mirando a las estrellas según Norman Rockwell


Desde diferentes saludos y deseos de paz y armonía universal en 55 idiomas, hasta sonidos de la naturaleza, animales, música e imágenes. Pero hay ciertas cosas que en nuestra cortedad bibliotecaria no alcanzamos a entender. Entre las músicas elegidas se encuentran desde La flauta mágica de Mozart al Jonnhy B. Goode de Chuck Berry, y las imágenes van desde un feto humano hasta un supermercado. Pero ¡¡¡NI UNA SOLA IMAGEN DE UN LIBRO O UNA BIBLIOTECA!!!!

¿Cómo es posible que los recipientes más importantes de todos los conocimientos de la humanidad, no tengan ni una triste representación?

Bibliotecarias uniformadas en plena cuenta atrás

Cartel vintage para Gravity
Tal vez, ahora que tantos agoreros hablan de jubilación forzosa para las bibliotecas, sería el momento de plantearse decisiones drásticas, y directamente lanzarlas al espacio. ¿Cabe imaginar mejores embajadas interestelares que las bibliotecas públicas? A los bibliotecarios por si acaso se nos puede criogenizar, y despertar sólo si merece la pena el encuentro en la tercera fase.

Astronautas y bibliotecarios tenemos mas en común de lo que pueda parecer: estamos acostumbrados a la ingravidez de no saber si tendremos suficiente oxígeno (cámbiese por presupuesto) para completar nuestra misión. Tal cual como Sandra Bullock en la impresionante Gravity.

Ursula K. Le Guin, un nuevo nombre para
nuestro santoral bibliotecario
En Los desposeídos, Ursula K. Le Guin narraba la historia de un planeta capitalista, y de
su luna en la que malviven los exiliados del sistema, que aspiran a una sociedad anarquista. Como toda buena novela de ciencia-ficción, está abierta a mil interpretaciones. Se nos ocurre una, en torno al planeta de la industria editorial y la luna biblioteca, en la galaxia del libro electrónico.

Pero es la propia Le Guin la que tiene ideas propias sobre la relación entre editoriales (ya les lanzamos un mensaje en Se ofrecen cobayas),  y las bibliotecas. Y hace unos meses las dejó claras en una extensa entrada en su blog personal de la que extraemos lo siguiente:

"La existencia o desaparición [...] de una biblioteca no es un tema sexy. Pero es absolutamente básico para [...] la continuidad del conocimiento humano [..] si las bibliotecas son diezmadas o eliminadas [...] sólo podremos acceder a los libros a través de las grandes corporaciones. No va a ser fácil conseguir un libro que las empresas han decidido que no es rentable [...] seríamos inteligentes si mantenemos [...] el apoyo a las bibliotecas públicas en su esfuerzo heroico [...] por llevar a cabo su trabajo en la era electrónica. [...] El objetivo de la biblioteca pública es el mismo de siempre: dar acceso ilimitado a todos los libros (impresos, electrónicos) a todo el mundo. 
Es algo que merece la pena apoyar, ¿o qué?"

Poco más se puede decir. Por eso concluimos con el músico español de apellido más galáctico. Guille Milkyway (Guille Víaláctea) que a través de La casa azul, canta al amor y a las estrellas con un estilo naif inconfundible. De incluirse en el disco de oro de la próxima Voyager: los alienígenas o nos amaban de inmediato, o nos mandaban a toda su flota de naves de guerra.





miércoles, 16 de octubre de 2013

Descalzos por Japón

Occidente mirando a Oriente: pintura de Hiroshige y versión por parte de Van Gogh

El otoño en Murcia no tiene la belleza del kouyou (el cambio hacia los tonos ocres y rojizos en la vegetación) de los jardines de Kioto, pero pese a ello no puede resultar más inconfundiblemente japonés

En este 2013 se cumplen 400 años desde que el samurai Hasekura Tsunenaga emprendiese viaje hasta España, y se iniciara el comercio entre ambos países. Por ello, la Biblioteca Regional colabora, con más motivo que nunca, con la comunidad japonesa de Murcia, en una programación de actividades (exposiciones de pintura, kimonos, artes marciales, origami, ceremonias del té…) que durante todo octubre ocuparán nuestras salas

Y en noviembre, los días 15, 16 y 17, sin apenas tiempo de quitarnos el kimono, se celebrará el V Salón del manga y la cultura japonesa (Murcia se remanga). Y precisamente sobre manga, es la noticia que nos ha sorprendido y es motivo de este post:  en las bibliotecas escolares japonesas no abundan los mangas por considerar que distraen a los estudiantes, y de ahí, que su presencia sea escasa en sus estanterías.

Este descubrimiento, viene de la mano de la noticia sobre el clásico Hiroshima de Keiji Nakazawa, más conocido como Gen, el descalzo, que está siendo motivo de una polémica entre los partidarios de que esté presente en las lecturas de los escolares, o se excluya. Su autor, Nakazawa, tenía siete años cuando cayó la primera bomba atómica sobre Hiroshima, y sus recuerdos de aquel infierno son el sustento del relato.

El horror atómico según Nakazawa
Desde los años 80, el manga se encuentra en las bibliotecas escolares, para que nuevas generaciones conozcan las atrocidades de la guerra; pero ahora, distintas voces cuestionan lo duro de su temática, y lo conveniente de su retirada por resultar antipatriótico (¿?).

The wind rises, la última de Miyazaki
En nuestra Comicteca, en la que por supuesto contamos con el manga en cuestión, llevamos años
potenciando las bondades del cómic para enganchar a la lectura, y como material didáctico. Son muchos los colegios que acuden a nuestro centro para solicitarnos actividades o selecciones de cómics.

Por ello nos resulta más paradójico, que sea en la meca de la industria del cómic (con permiso de la industria norteamericana), donde no se contemple al cómic como aliado para el fomento de la lectura y el aprendizaje.

Por contraste, la noticia de la retirada de Hayao Miyazaki, autor de maravillas como El viaje de Chihiro o El castillo ambulante; ha provocado que su última película (que estamos deseando disfrutar, y que precisamente versa sobre la vida del diseñador de los aviones que atacaron Pearl Harbor) sea un auténtico fenómeno de masas. Contrastes para un país difícil de entender, y que por ello, resulta aún más fascinante.



En el clásico francés Hiroshima, mon amour de Alain Resnais, la historia de amor entre una francesa y un japonés, servía para una reflexión en torno a  la guerra. Un antecedente de esa atracción entre la cultura japonesa y europea, que tan buenos frutos ha dado en el cómic, con el denominado nouvelle manga de autores como Frédéric Boilet o Aurélia Aurita.

Y de animación, influencias foráneas (se detectan ecos de cantautores estadounidenses como Sufjan Stevens) e inequívoca personalidad nipona, es la música del cantautor Shugo Tokumaru, que nos brinda un vídeo y tema deliciosos en Katachi, con el que cerrar este post:

lunes, 14 de octubre de 2013

Fauna bibliotecaria



Recuperamos el carácter confesional que cada cierto tiempo emerge en este blog, para contar batallitas del verano del 2012.

No es que en el 2013 haya sido sencillo levantar la programación de actividades, pero fue el año pasado, cuando los ceñidísimos presupuestos a punto estuvieron de contarnos la respiración, y que nuestro público infantil se quedase sin actividades. La solución vino de la mano de algunos de nuestros compañeros, que liándose la manta bibliotecaria a la cabeza, se lanzaron a impartir talleres de uso inteligente de Internet, de manualidades, recitales de poesía, cuentacuentos o teatrillos, e incluso algunos padres, que generosamente se sumaron a la iniciativa.

La fauna bibliotecaria en plena representación

Entre esas actividades, se incluía Fauna bibliotecaria. Una mezcla estrambótica entre cuentacuentos, representación teatral, disfraces de tigre, y bailes al son de la rumba Tú lo que quieres es que me coma el tigre [sic] de Lola Flores , que sólo podía salir de las mentes extraviadas de unos bibliotecarios-animadores amateur.

Michel Palin y mascota
Lo cierto, es que un tigre no sabemos si fue la elección más oportuna para encarnar a una fauna genuinamente bibliotecaria. En los Estados Unidos son muy dados a convertir a animales en símbolos de sus instituciones: el elefante republicano, el burro demócrata, el águila de su bandera, el oso, el coyote o el león en la NBA, etc... Puestos a elegir mascota, ¿qué animal resultaría representativo del gremio bibliotecario? Se admiten apuestas arriesgadas.

El búho de Palas Atenea queda descartado por obvio, y ni siquiera nos molestamos en considerar, ni por un instante, al ratón. Nosotros en todo caso lo tenemos claro, y optamos por el gorila. El porqué de esta elección tiene doble explicación.

Por un lado, por las palabras de apoyo que Michel Palin, uno de los integrantes del genial grupo de humoristas británicos Monty Python, ha pronunciado en apoyo a las bibliotecas londinenses, con el fin de recaudar fondos, y animar a que los vecinos luchen contra su cierre ("sólo cuando el hacha cae y todos se manifiestan, es cuando somos conscientes de lo importantes que son para la gente"). Y por otro, por este clásico scketch de los Python, que deja claro hasta dónde estamos dispuestos a llegar los bibliotecarios con tal de sobrevivir.




jueves, 10 de octubre de 2013

Verbena bibliotecaria

Con este post rompemos la cadena de los tres previos. De luchalibro a librolienzo y de ahí a lienzosonoro, una cosa nos fue llevando a la otra, dando tumbos por la maraña de la red, y las peregrinas conexiones que van saliendo al paso.

Y también de esa maraña surge esta entrada, en concreto de la opinión de un seguidor sobre este blog, vía Twitter, que nos ha encantado:


"Es efectista, sencillo y de corte popular. Es divulgación a nivel verbena, pero precisamente por eso me parece genuino"
Puede que en ocasiones los demás sean el infierno en las redes sociales, pero en otras tantas, gracias a los demás, obtenemos la mejor definición de lo que hacemos, y éste ha sido el caso.

En la Regional ya tenemos muñecos para la rifa: Michael Jackson y la Barbie choni

¿Hay algo más popular y alegre que una verbena?, ¿algo más alejado del estereotipo amuermante de biblioteca rancia? Somos una biblioteca pública, y ya dijimos lo que eso supone actualmente en BRMU Bizarra. Décima entrega.... La biblioteca más ágora que nunca. Si los museos, cada vez más, buscan asombrar y divertir cual parques de atracciones artísticos: las bibliotecas no vamos a ser menos.

¿Será que las instituciones culturales deben disneyzarse para sobrevivir? Interesante cuestión para el debate, que aquí sólo podemos insinuar. Estamos ocupados en seguir abriendo la biblioteca a la calle, sin por ello perder de vista nuestros objetivos.

La cultura: ¿aplastada o desestabilizando la opresión del muro?

En este sentido, la obra del arquitecto y artista mexicano Jorge Méndez Blake no puede resultar más acorde con esa apertura. Este creador ha convertido a las bibliotecas en centro de su discurso artístico, que explica en los siguientes términos:  
 “que la biblioteca no sea un recinto cerrado, aislado de la ciudad, sino que abra sus puertas, destruya las paredes exteriores, y se combine con la ciudad […] más allá de resguardar el conocimiento, lo que hace una biblioteca es distribuir el conocimiento.”

Una vez más, voces ajenas expresan mucho mejor nuestros propósitos. De ahí su obra Biblioteca abierta, o el muro inspirado en El castillo de Kafka, con un libro aplastado por un muro, y que a la vez, deforma la represora contundencia del mismo.

Biblioteca abierta

Mientras en Nueva York, el artista urbano más mediático, Banksy: expone en las calles ofreciendo la posibilidad de llamar a un teléfono para escuchar la audioguía; o el danés Olafur Eliasson ocupó esas mismas calles con cataratas, o abrasó la Tate Modern con un inmenso sol.


El arte se espectaculariza con tal de ampliar audiencias. Si lo consigue, o simplemente se queda en una atracción verbenera, sólo el tiempo lo dirá.




Por nuestra parte, ahí están nuestra modestas, y a la par ambiciosas, acciones artístico-bibliotecarias (ya es inminente el lanzamiento de la segunda). Y desde esta semana, la puesta en marcha de nuestro chat de ayuda en línea, para que puedas comunicarte con nosotros en cualquier momento. Maneras de abrir la biblioteca por todos los medios posibles, que no son pocos, pero sí menguantes.

Y precisamente, por ese agudizar el ingenio con pocos recursos, cerramos con el vídeo del francés Yuksek. Por lo conseguido que resulta con tan pocos elementos; por su título, Off the wall (Disparatado, pero literalmente: fuera del muro), y sobre todo por su optimismo, que lo hace ideal para una verbena que quiera ir más allá de Paquito el chocolatero. Tal cual como sería nuestra verbena bibliotecaria ideal.





Fuente: El universal

lunes, 7 de octubre de 2013

Lienzosonoro

Bowie y el escritor William Burroughs

David Bowie está de renovada actualidad en este 2013. No es solo que después de años de silencio, lanzara por sorpresa una joya musical como The next day (encumbrada como el mejor disco de regreso de la historia del rock, y nominada a los prestigiosos premios Mercurio), sino que además el museo Victoria & Albert de Londres, ha batido records en venta de entradas, para la exposición que sobre el multidisciplinar artista celebró durante el pasado verano.



 Imán vista por Bowie
Y es que Bowie ha sido y es tantas cosas, que uno se agota enumerándolas. Actor, icono pop, glam, compositor, trasgresor, revulsivo estético, fundador de la Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Hombres de Pelo Largo, y artista plástico. De hecho durante los últimos años, Bowie sólo parecía interesado en su faceta como pintor (suyas son las obras que adornan este post), y seguro que también en su amor por la lectura.

Y también recientemente ha publicado en Facebook, la lista de sus 100 libros favoritos, uno de los cotilleos más gozosos que puede haber para los que aman la música y la literatura: descubrir los gustos de uno de sus ídolos.


Entre lo más destacable o curioso se encuentra La maravillosa vida breve de Óscar Wao de Junot Díaz (escritor que nos terminó de ganar con las declaraciones que reproducimos en Trastorno bipolar…), clásicos como la Iliada, Madame Bovary, Lolita, El gran Gastby, 1984, A sangre fría, En el camino. Y autores como Mishima, Dos Passos, Evelyn Waugh, Ian McEwan o Faulkner.

No es de extrañar su amplitud de gustos en la lectura, si es cierto el rumor de que lee un libro diario (algo que francamente, puede resultar aceptable si hablamos de El extranjero de Camus, pero que cuesta mucho creerse si se trata del Sexual personae de Camille Paglia).


En cualquier caso, Bowie está de actualidad (porque de moda, nunca ha dejado de estar), y resulta aún más gratificante que figuras como él puedan llegar a interesar a nuevas generaciones, que igual gracias a estas noticias: terminan descubriendo paisajes sonoros más allá de la radio fórmula del momento.