jueves, 31 de marzo de 2016

puZle 2016 [febrero]

Rómpete la cabeza pinchando en las letras verdes

El puzle de febrero no es precisamente de esos que tienen un gran número casi iguales que si no es a fuerza de pruebas no conseguimos nunca encajar. Los asuntos que han recorrido el blog durante el segundo mes del año, han sido de los más variopintos, e incluso exóticos.
Un cruce entre prensa del corazón, redes sociales y tauromaquia nos dio pie para una entrada sobre lo mucho que está evolucionando el TIPICAL SPANISH en los últimos tiempos. De los glamorosos años 50 del pasado siglo, en que medio Hollywood llenaba las plazas de toros, pasábamos al capitalismo más rabioso, y al sorprendente significado de lo que significa “capitalista” en el mundo del toreo.  

No sabemos si en esa reformulación que del tipical spanish están haciendo los tiempos, encajaría la pieza que delimita el territorio del imaginario (y muy sorprendente) estado de Tudmiria. Un proyecto multidisciplinar que podría pasar por un REMIX del tipical murciano, y cuyos límites territoriales aunque definidos en el mapa no entienden de fronteras porque se basan en las expresiones de la cultura más libre.


Tudmiria ironiza a costa de los nacionalismos, y las ilustraciones de POSTUREO lector ironizan en continuos cruces entre el kamasutra, una tabla de gimnasia y desparrames corporales varios, sobre cualquier superficie mullida con el único objetivo de: leer, leer, y más leer.

En un intento de compensar las posibles contracturas que pudieran producir tan arriesgadas contorsiones, la siguiente pieza del puzle estuvo protagonizada por la fantástica iniciativa del sistema de salud británico. Nada mejor para corregirnos a través de la higiene postural que fomentar la CULTURA por prescripción facultativa: en este caso la automedicación no es desaconsejable en ningún caso.

Recetas para sanarnos gracias a la letra impresa, algo que por mucho que avancen no han conseguido aún las máquinas. El historial médico de la informática, con sus virus en continua mutación, nos proporcionó la pieza más psicodélica del puzle en un post de lo más CONTAGIOSO. Y que de ahí termináramos cogiendo el camino de en medio entre el Arte y el Cómic solo había un paso: el que nos empujaron a dar los estupendos creadores del colectivo Ilustra, que desde ese mes tienen fijada su residencia artística en nuestra biblioteca.

Con tanto talento y arte alrededor, la imagen final de este puzle del 2016 no tenemos ni idea de cómo será, pero casi seguro que conseguirá sorprendernos.


miércoles, 30 de marzo de 2016

¿Quién le canta a Cervantes?



El músico neoyorquino Rufus Wainwright va a editar en breve un nuevo disco con el título: Take All My Loves: 9 Shakespeare Sonnets. Wainwright ha contado con la colaboración de otros cantantes y actores, para que interpreten o declamen, los sonetos shakesperianos que ha musicado y arreglado en colaboración con la BBC Symphony Orchestra.

La frase va camino del tópico: "Si
Shakespeare viviera ahora sería
guionista de televisión"
2016 está culturalmente polarizado entre los aniversarios de Shakespeare y Cervantes: y como no podía ser menos en estos tiempos, las polémicas sobre si nuestro país va a estar a la altura no se han hecho esperar. La Biblioteca Regional de Murcia, por su parte, está preparando sus propuestas: pero no vamos a desvelar nada, ni nos interesan las polémicas. A raíz de lo de Rufus, sólo nos preguntamos ¿quién le va a cantar a Cervantes?

Shakespeare está muy presente en la cultura popular del mundo anglosajón. La adaptación de sus obras al cine se mantiene de forma más o menos periódica, el espíritu de sus creaciones es invocado en muchas ficciones que arrasan a las masas hoy día (Juego de tronos, Los Soprano, House of cards, El Rey León…): lo shakesperiano mantiene una vigencia que sigue ampliando su eco generación tras generación. Pero, ¿y Cervantes? , ¿se puede decir lo mismo del mundo cervantino?

Shakespeare-patito de goma para el baño

A Shakespeare lo hicieron pop nada más surgir la cultura de masas que definiría el siglo XX, y sigue resonando en el XXI. Que la obra cervantina por excelencia ha inspirado ballets, óperas, musicales, zarzuelas, cine, series, dibujos animados, no lo vamos a descubrir aquí (más que nada porque en esta web del Centro Virtual Cervantes viene un resumen insuperable) que las comparaciones son odiosas, también: pero ahí va la deducción de Perogrullo ¿podría ser que Cervantes fuera menos pop que Shakespeare?


Cualquiera que haya parado en un bar de carretera de La Mancha, y haya visto los souvenirs quijotescos más kitsch imaginables atiborrando escaparates: nos dirá que ya estamos desbarrando una vez más. Pero precisamente por eso.




Mientras que el Quijote queda para souvenirs kitsch, Shakespeare da también para canciones pop y ficciones de rabiosa actualidad. ¿No será que no se ha profanado lo suficiente la obra cervantina?, ¿cómo es que el espíritu tan rabiosamente moderno de El Quijote no tiene más peso en la cultura tan superficialmente profunda, o profundamente superficial, de hoy día? La mayor falta de respeto a un clásico es que cada nueva generación no lo saquee alegremente. El bigote sobre la Gioconda que dibujó Duchamp fue el mejor ejemplo de la vigencia icónica del cuadro de Da Vinci.




Tal vez sea que aunque hayan alcanzado, como iconos globales, similares niveles de kitsch (souvenirs y demás atentados estéticos variados, mediante); el inglés tenga una dimensión más pop que Cervantes, cuyo estereotipo quijosteco sigue siendo propiedad de la academia, de lo docto, de lo serio: lo cual ha hecho que su impronta en la cultura de masas actual no sea tan acusada.

Metidos en faena, sólo hay que comparar un poco los ecos de ambos en el pop de las últimas décadas para hacerse una idea. Nada menos que The Beatles en 1967 ya “filtraron” El Rey Lear en su tema I am the Walrus; y desde ahí todo fue un sin parar: Elvis Costello, Lou Reed, Radiohead, The Smiths, Bob Dylan, o bandas que ya le homenajeaban desde su propio nombre:  Titus Andronicus o Shakespeare sisters.






En el repertorio pop cervantino nos encontramos otro tipo de intérpretes. [Inciso: a partir de aquí el texto está minado por enlaces de cuyos impactos al pincharlos no nos hacemos responsables].

Desde nuestro galán latino por excelencia Julio Iglesias con su patriótico Quijote, con bandera gualda en frenético ondear de fondo; a grupos ochenteros efímeros como los franceses Magazine 60 y su inenarrable Don Quichotte en estilo high energy; el astro adolescente británico Nik Kershaw, que mezclaba sin sonrojo alguno a bailarinas de samba, con bailaores de flamenco alrededor de su sufrida versión del hidalgo; pasando por la cantante eurovisiva Dana Internacional  encarnando a una Dulcinea del Toboso de lo más diva.

Nos dejamos en el teclado muuuchas otras muestras, pero es justo terminar con algo más reciente, y algo menos chirriante como el homenaje de Coldplay (el de la banda rumana de hiphop Doc & Motzu y su Doc Quijote, deja tan mal cuerpo que mejor lo obviamos).

El disco del inolvidable Drácula
cantando el Quijote: insólito pero cierto

En los 70, los cantautores de la pana hicieron que, para muchos: los poemas de Machado, Miguel Hernández, Alberti o Lorca se hicieran casi indisociables de las melodías que crearon para ellos.

Desde entonces, salvando casos aislados como Loquillo y sus trabajos con poemas de Luis Alberto de Cuenca o Gil de Biedma: la otrora fecunda simbiosis entre poesía y música pop no se prodiga mucho que digamos.

Puestas así las cosas, nos seguimos preguntando como al principio: y ahora, ¿quién le cantará a Cervantes?

No podemos cerrar sin algo de música in situ (el hacer, o no, clic en los enlaces diseminados por el post, dependerá de la capacidad para emociones fuertes de cada uno). Por eso, sin ningún ánimo de enfrentar al genio inglés con nuestro genio patrio, es justo que cerremos rizando el rizo con un clásico del pop autóctono a costa de la obra del bardo de Avon.

Todo un vídeo digno del programa Cachitos de hierro y cromo de incomprensible puesta en escenaque deja claro que en esto del dislate pop ningún inmortal queda indemne.





lunes, 28 de marzo de 2016

Murcianía líquida

El cartel para el Bando de la Huerta 2016 
en el reflejo de la murcianía líquida


Pocas cosas deben de resultar más difíciles para un reportero televisivo que retransmitir un evento como el Bando de la Huerta, el Entierro de la Sardina o cualquier procesión con el ánimo de resultar original.

¿Qué puede decirse sobre las maravillosas policromías de Salzillo o el colorido de los refajos que no se haya dicho ya? Ni falta que hace, la tradición ha de ser eso: un plagio en bucle que se repite cada año dando sensación de continuidad, de que hay cosas que no cambian, y se supone nos definen por el hecho de conocerlas desde siempre. Pero, ¿hasta qué punto nos definen?

El hecho de nacer en un territorio es algo meramente accidental. En pleno siglo XXI, y ya desde el XX, con la eclosión de los medios de comunicación y las nuevas tecnologías: la identidad cultural de cada uno está hecha de mil referentes de la cultura global, radicalmente distintos a los que podían configurar la identidad de nuestros antepasados.

La orgullosa bandera del estado imaginable de Tudmiria: un proyecto multidisciplinar encabezado por Juan Manuel Chumilla-Carbajosa que ironiza sobre los nacionalismos


A un nacido en los 80 ¿qué le emociona y le resulta más personal el Smells like a teen spirit (por poner un ejemplo) de Nirvana o una jota huertanica? No son cosas incompatibles, ni mucho menos; pero como ya reflexionábamos en La Murcia de cada uno, lo enriquecedor es el panorama que surge de la fricción entre esos referentes foráneos que nos pueden ser más próximos (no geográficamente, pero sí sentimentalmente) que los que se producen a escasos metros de donde nos parieron. El contraste entre la identificación que podemos sentir hacia lo que nos gusta, provenga de donde provenga; y lo que se supone que es nuestro, y nos resulta en cambio más ajeno.


Viñeta de La casa de Paco Roca. Historia de unos hijos que vuelven a la casa 
de veraneo familiar, tras la muerte del padre y se enfrentan a sus orígenes y recuerdos.


Fernando Trueba al recibir el Premio Nacional de Cinematografía el pasado septiembre, montó uno de esos revuelos que tanto gustan a los medios al declarar: que estaba a favor de destruir fronteras, y que nunca se había sentido español. Sin entrar en lo oportuno o no de sus palabras, si fue una ironía como aclararía después; o pretendía provocar al personal: siendo un francófilo declarado, no es para rasgarse las vestiduras.

Sólo hay que ver los ecos del cine de Renoir en su oscarizada Belle epoque, o los de Jacques Rivette en El artista y la modelo, para constatar su amor por lo francés. Por otro lado sólo hay que atender al hecho de que vaya a rodar la segunda parte de La niña de tus ojos: para comprobar que sin el humor de Berlanga, las películas de CIFESA del subgénero folclórico o el humor genuinamente español del guionista Rafael Azcona: su obra no existiría.


La españolada revisitada por Trueba

¿Tendrá algo que ver todo esto con la identidad de los tiempos líquidos de los que habla el filósofo y sociólogo Zygmunt Bauman? Ufff, apasionante sin duda, pero demasiado intenso cuando el olor de azahar y el de los paparajotes en las barracas, nos activan memorias olfativas que teníamos adormecidas.

Preferimos celebrar artículos como el que recientemente publicó AD España, una de las más prestigiosas revistas de diseño, arquitectura, arte y decoración dedicada a creadores y lugares de la Murcia actual bajo el poco esforzado título de: Murcia, qué bonica eres.



El artículo en AD sobre Murcia


Collage de la artista murciana Greta Bungle
Doble orgullo al constatar que con algunos de los que salen citados en dicho artículo hemos colaborado no hace mucho en la BRMU (Pedro Lobo, Las culpaSS, Titis clothing… y otros con los que estamos colaborando, o tenemos muchas ganas).

Muchos de estos espacios o creadores (y muchísimos otros de los más diversos campos), sin especiales alharacas, sin necesidad de retóricas: fusionan lo autóctono con lo foráneo de manera natural: y redefinen algo tan difuso como es el concepto de murcianía que, periódicamente, nos asalta en algunos discursos, sin saber muy bien a qué se refiere.

No es por comparar, pero ya que estamos: de la movida madrileña de los 80, los que han perdurado en el recuerdo (e incluso algunos prosiguen sus carreras con éxito) son aquellos que integraron lo propio con lo ajeno, que se empaparon de lo que provenía de la cultura de masas anglosajona y lo mezclaron hábilmente con lo autóctono. Ese ha sido siempre el camino.



La residencia de artistas de La Postiza:
vanguardia en plena huerta
Eso no evitará el macrobotellón o el travestismo huertano que tanto desmerece la labor de las peñas huertanas por conservar las tradiciones: pero al menos hace que esa identidad murciana sea cada vez más rica y plural, y termine generando afectos en las nuevas generaciones.

Volviendo a Francia, pero ya sin Trueba: los franceses han sido maestros en eso de hacer suyo lo que les gusta. En un descuido te hacían francés a Picasso o a Almodóvar, y si no pueden: te lo desprestigian como en el caso de Rafa Nadal. La falta de chauvinismo murciana en este sentido, puede jugar a favor: y crear una identidad permeable, que se base en la cultura por encima de todo.

Precisamente, en su libro Identidad, el citado Bauman nos advertía:

"las identidades flotan en el aire, algunas elegidas por uno pero otras infladas y lanzadas por quienes nos rodean. Es preciso estar en permanente alerta para defender a las primera de las segundas"

Obra de Ida Asady, miembro del Colectivo inglés BLNT, que actualmente
reside en La Postiza. Su trabajo se centra en contrastar la cultura
murciana con la inglesa.

Y aunque sea mucho arrimar el ascua a nuestra longaniza (más apropiado que sardina en estas fechas): la reacción que estos días está generando en las redes sociales la noticia de nuevos recortes en la Biblioteca Regional (petición de firmas en Change.org incluida): hace que la liquidez de esa murcianía difusa se haga sólida. Más allá del debate político, que los ciudadanos se impliquen en defender a las instituciones culturales de su sociedad, es la mejor manera de construir libremente nuestra propia identidad. 




viernes, 18 de marzo de 2016

Y de postre...biblioteca


Ideas para celebrar nuestro 20 aniversario. Si algún usuario quiere jugar a Paco Torreblanca (por si acaso alguien no lo conoce, es como el Ferran Adrià de los postres) damos algunas ideas. ¿Tendremos un dulce aniversario?, ¿podremos celebrarlo tal y como van las cosas? Incógnitas e incertidumbres hasta el último momento. Pero pensemos en positivo, y en dulce, muy dulce...
















lunes, 14 de marzo de 2016

¿Durmiendo con su enemigo?


Las taquillas de Amazon Lockers

Hace un año y pico en el post La mano que mece a la biblioteca abordábamos la posibilidad de que lo privado se filtrara en lo público a cuenta del crowfunding  (como es tan habitual en Estados Unidos). Dicho post abrió un encendido debate que resultó de lo más interesante: entre los que abominaban de que algo así se insinuara, y otros que no veían mayores peligros: siempre que se defendieran los servicios públicos por encima de todo, y se ahuyentara cualquier sospecha de privatización.

En una nueva alianza que puede despertar no ya las suspicacias de lo que hablábamos en el post citado, sino directamente piquetes a las puertas de las bibliotecas: en Reino Unido, la todopoderosa Amazon lleva desarrollando desde 2012 el programa Amazon Lockers.

La zona de taquillas en el vestíbulo de la BRMU


Dicho programa consiste en instalar taquillas de Amazon en las bibliotecas para que actúen como puntos de recogida de sus productos por parte de sus clientes. Como todo, la idea tiene pros y contras:

  • Amazon se convierte así en aliada de las bibliotecas al convertirse en una fuente de ingresos, siendo inexistente la inversión por parte de la biblioteca, que tan sólo tiene que cederle un espacio.

  • El acuerdo con Amazon puede ser mal visto por parte de un sector que ha actuado como un clásico aliado de las bibliotecas: las librerías. El gigante de Internet, con su apabullante poderío, ha venido a dar el tiro de gracia a muchos comercios del libro; y que las bibliotecas se aliaran aunque fuera simplemente cediendo espacios en sus instalaciones, podría estar muy mal visto.

El muñeco de Amazon perdido en una biblioteca


Precisamente, en El País semanal de este pasado fin de semana se relata la historia del municipio cordobés de Añora: el pueblo español que más hace uso del comercio online. Se constata una realidad que cada día va a más: cómo Internet ha roto el eterno aislacionismo del mundo rural, y que independientemente de que se esté a favor o en contra de Amazon: la nueva realidad digital obliga a reinventarse.

Según las previsiones de Amazon, a lo largo de 2016 esperan extender el programa Amazon Lockers a todos los países en que tiene presencia; lo cual incluiría a nuestro país. ¿Debería la BRMU hacerle hueco a las taquillas de Amazon en su vestíbulo a cambio de generar nuevos ingresos? ¿se consideraría un apoyo a una multinacional que está provocando el cierre de pequeños comercios?

Pros y contras de Amazon en las bibliotecas
 
Que sea Reino Unido el país que se toma de ejemplo para la implantación de este programa no tranquiliza mucho. Desde que arrancó la crisis es el país europeo donde han cerrado más bibliotecas públicas; así que no es de extrañar que se busquen formas nuevas de supervivencia. Confiemos en que las últimas noticias sobre el cierre los sábados de la BRMU, junto a nuevos recortes, no sea el anticipo de escenarios similares en los que una alianza con Amazon dejara de ser una opción, para convertirse en una tabla de salvación.


Fuente: Todoereaders

lunes, 7 de marzo de 2016

Lobby friki

El siniestro TIE Pilot encargado de entregar los premios

Bibliofriki 2015-16 echa el cierre. Han sido cuatro meses durante los cuales: la fantasía, la ciencia ficción, la ciencia a secas, los cómics, el terror, las aventuras y todo lo que quepa imaginar en torno al expansivo universo de lo friki, ha animado nuestra biblioteca reafirmándonos aún más si cabe en aquello de que: si nada te apasiona, eres un zombi.

Gracias mil a Sonia MS
por este fantástico cartel
La BRMU ya es bibliofriki de por vida. Gente que vive intensamente sus aficiones, es lo que queremos habitando nuestros espacios. Por otra parte, suele tratarse de un usuario de cuyos intereses y hábitos podemos sacar muchas enseñanzas las bibliotecas.

Viven el consumismo sin complejos, ni coartadas. Son consumidores de productos culturales y de entretenimiento cuyo nivel de exigencia supera a la media. Conforman un target (por ponernos estupendos tirando de argot mercantil) del que dependen las multinacionales del ocio y el entretenimiento; y aunque sea un tanto exagerado: son ellos los que marcan las pautas a las industrias culturales.

Mientras la mayoría se nutre de los productos culturales que diseñan las industrias del entretenimiento sin capacidad para presionar en  nada, salvo por el hecho soberano de pasar por caja o no: el rigor apasionado de lo que se conoce como fandom (colectivo de aficionados acérrimos), marca en muchas ocasiones las pautas a los grandes estudios o multinacionales del ocio.



Una sentencia negativa propagándose por las redes sobre la adaptación de un cómic de culto: y el gran estudio se pone a temblar ante el fracaso que se le avecina. ¿Qué otro segmento de público condiciona hasta ese punto a las multinacionales?

Dictarle a un creador lo que tiene que hacer, es aberrante (ahí están los peligros del crowfunding); pero exigirle a una major (un gran estudio hollywoodense) que no es más que una fábrica, que respete a los que consumen sus productos y cumpla unos mínimos de calidad: es un logro. De ahí al lobby (grupo de presión) sólo hay un paso.



Pero como nos han demostrado una y otra vez, los seguidores y participantes de Bibliofriki han sido de todo menos oscuros manipuladores en las sombras (por mucho que mole el lado oscuro). La última prueba la tuvimos este sábado con la clausura por todo lo alto con el torneo X-Wing que nuestros imprescindibles aliados de 7 héroes tuvieron a bien organizar.


Los orgullosos participantes blandiendo sus carnés de biblioteca


Gente de Almería, Castellón, Albacete, Alicante, Valencia…hicieron suya la biblioteca; y nosotros encantados. El torneo incluía un sorteo en el que para participar era imprescindible tener el carné de la biblioteca. El siniestro representante del lado oscuro (que se puede ver en las fotos) fue el encargado de extraer el carné del ganador de una bolsa; bajo la atenta mirada de la princesa Leia: que desde los carteles diseñados por la estupenda Sonia MS, pedía guardar las formas al personal cual enfermera galáctica.

Después de tanto bueno, ¿es extraño que queramos el título de biblioteca friki para siempre?


 

 Agradecimientos: a Toni y Yoli por haber hecho posible que Maldición oscura estuviera entre nosotros.