miércoles, 30 de abril de 2014

Centrifugando el 2014 [marzo]

[Haz clic en las letras azules, y centrifuga tu cerebro]

Pese a que gimnasios y jardines se estén llenando de deportistas con vistas a la temida operación bikini, lo cierto es que no fue por eso por lo que durante el mes de marzo, nuestro blog estuvo glosando las virtudes del deporte.

Nuestras motivaciones tenían que ver con un cuerpo sano, pero sobre todo con una mente bien entrenada que lo acompañe. De ahí que tonificáramos las conexiones entre literatos y deportes, y propusiéramos nuevas disciplinas gimnásticas, tales como el bodybook, o el reading en circuito o el pilates literario. Todo lo que hiciera falta para eliminar toxinas, que nos depuren mente y cuerpo.

Otra manera saludable de ejercitar nuestra materia gris son los juegos de rol, y a combatir tanto prejuicio injusto como recae sobre ellos nos dedicamos. Y en cierta manera, de entrenarse para no caer en lugares comunes, de tener la mente dispuesta a cuestionar viejas ideas, trataba la revolución al estilo de las chicas de ahora, que cubrió nuestro cuota vintage del mes.

 

Posturear no es ningún deporte, pero algunos lo convierten en un auténtico ejercicio de funambulismo para aparentar ser más de lo que son en realidad. 

En Postureo bibliotecario hicimos equilibrios entre nuestro prestigioso pasado, y un incierto y tecnificado futuro, invitando a una Maléfica Angelina Jolie y a una lánguidamente perversa Lana del Rey como maestras de ceremonias.

 


Y hablando de postureo era inevitable que nuestra vena más hipster latiera con fuerza en Murciano total, aunque eso sí, amortiguada por nuestra denominación de origen murciana que nos salvaba de un exceso de tontería.

También autóctonas y algunas muy emotivas, fueron nuestras anécdotas de salón. Concluida nuestra Acción artístico-bibliotecaria más exitosa hasta la fecha, resumíamos parte de lo que dio de sí nuestro cuarto de estar.





El confort del saloncito surgía de ese recogimiento que proporcionaba el vetusto mobiliario y la oferta de libros y películas; y comodidad y amor por los libros, es lo que se unía también en

Ante tanta domesticidad y acomodamiento, huimos de lo pequeñoburgués, con Retorcidamente pirómanos. Su celebración del fuego, era la mejor expresión posible para ese inconformismo necesario en todo apasionado por los libros y las bibliotecas.