lunes, 19 de octubre de 2015

Adopta a un bibliotecario

Mercedes Milá espiando al blog de la BRMU

Llámennos paranoicos, engreídos, enajenados o cualquier otra cosa que se les ocurra. Pero estamos seguros de que la cadena de televisión Telecinco, copia ideas de este blog a la hora de preparar su programación.

¿Qué otra explicación se puede dar al hecho de que hace unas semanas dedicásemos un post al género de los realities (Reality de biblioteca), y que por la columna de Mikel Labastida, crítico de televisión del grupo Vocento: nos enteremos de que en Gran Hermano se califica, de manera despectiva, como "los bibliotecarios", a los concursantes que no entran dentro de los cánones musculosos y silicónicos habituales en este tipo de programas?

¿Casualidad?, no existen. Y por mucho que Mercedes Milá haga aspavientos y amenace con inundar la casa de GH16 de libros; en un vano intento de nadar y guardar la ropa: nada nos va a convencer de que se trate de una coincidencia.


Un cartel ya muy visto, pero cuyo mensaje, Telecinco se empeña en actualizar


El civilizado abogado interpretado por James
Stewart, aprendiendo la ley del más fuerte en:

El hombre que mató a Liberty Valance
Pero mientras nos van tomando medidas para las camisas de fuerza, no hace falta observar mucho, para darse cuenta de que a los medios les repelen cada vez más los ilustrados. Puede que se trate de una actitud defensiva, ante tanto desprecio intelectual que acumula el medio televisivo; pero no nos referimos sólo a la televisión. La desconfianza hacia quienes expresan su deseo por cultivarse intelectualmente, viene de lejos.

¿En cuánto wéstern clásico, la figura del vaquero expeditivo y resolutivo de buen corazón, salía triunfante frente al personaje ilustrado que, con suerte se presentaba como cómico, cuando no directamente como el malvado de la función?; ¿en cuántas películas del subgénero sobre adolescentes en el instituto se ha ridiculizado la figura del empollón? (aunque también la del matón, todo hay que decirlo).

No es de extrañar por tanto que la sufrida Lisa Simpson (tal vez el personaje que mejor ha representado durante las últimas décadas, la desolación de quien aspira a cultivarse en nuestros días) dijera aquello de "cuando estoy triste abro un libro e ignoro al mundo", entre otras muchas perlas imprescindibles.

 
La artista Wendy Tsao ha lanzado las muñecas ideales de Lisa Simpson:
ha desmaquillado a las muñecas Bratz, y transformado en representaciones de mujeres admirables
 
En la deliciosa Bola de fuego de Howard Hawks, la cabaretera interpretada por Barbara Stanwyck, irrumpe en la pacífica mansión en la que se recluyen un grupo de estrambóticos intelectuales que redactan una enciclopedia.

Su sabiduría callejera, choca de frente con el academicismo rancio que impera entre los doctos profesores, ejemplificando una vez más esa barrera casi infranqueable que por intereses ocultos (¿grupo Bilderberg, Illuminati, masones, etc...?) siempre se quiere levantar entre vida y cultura.

Si bien es cierto, que finalmente, serán los conocimientos de los adorables y pacíficos intelectuales, los que conseguirán salvar a la cabaretera de los gánsteres que la persiguen.





Pero afortunadamente, no en todos los medios se expresa aversión a lo que huele a biblioteca. Si en Telecinco la biblioteca es sinónimo de muermo, en la misma semana, en programas como A vivir que son dos días de la cadena Ser: dedican un programa a los bibliobúses que asisten a las pequeñas poblaciones de El Bierzo.

Un programa en el que lo más emocionante, fue escuchar el testimonio de Ascensión Ramón, usuaria del bibliobús de 101 años, que ha recibido el premio de socia de honor de las bibliotecas de León.

Ascensión Ramón disfrutando su siglo de vida en el bibliobús


Nuestra añorada usuaria Fuensanta
Guaita, a la que entrevistamos en 2006

Ascensión es vecina de Bárcena de la Abadía, un pueblo con 108 habitantes, al que como tantos otros pueblos del país: la televisión no llegó hasta bien entrados los 70. Para entonces Ascensión ya tenía 60 años, y para cuando se estrenó Telecinco en 1990, esta lectora compulsiva rondaba los 80. ¿Será por eso que Ascensión no está, como tantos ancianos, alienada por la televisión, y volcada a la lectura?

No sabemos si tiene cuenta en Twitter, pero no parece que la necesite; pero sin duda, de tenerla sería la primera en participar en la campaña que el Ministerio de Cultura ha lanzado a lo largo de esta semana para homenajear a bibliotecas, y bibliotecarios.

Con el hashtag #vivalabiblio se anima a que todo usuario de bibliotecas, declare su amor a nuestros centros, comparta sus experiencias en bibliotecas, e incluso diga quién es su bibliotecario favorito. Entre los participantes, muy apropiadamente, se sortearán lotes de libros y visitas personalizadas a la Biblioteca Nacional. Tal cual como en el clásico Un, dos, tres (un programa más respetuoso con las bibliotecas) premiaban con apartamentos en Torrevieja o coches.


Nosotros sólo podemos agradecer esta iniciativa del Ministerio, los bibliotecarios como todos, sólo queremos que nos quieran, aunque sea un poco. Tal vez con campañas así, lentamente, consigamos que en Telecinco dejen de suicidarse libros; y que una cabaretera y un profesor, no sean vistos como una extraña pareja.