domingo, 20 de junio de 2010

Muere Saramago, la voz de la conciencia

Saramago, creador de universos litarios, supo combinar su vocación de novelista y poeta con su misión de humanista. El autor de 'Ensayo sobre la ceguera' fue un hombre comprometido, encargado de denunciar injusticias y criticar conflictos políticos. Fue poeta, novelista de éxtio,y antes, pobre. Esos tres pilares unieron su vida al periodismo, a la preocupación social y a la exigencia estética de sus obras.

José Saramago era el más hispano de los escritores portugueses contemporáneos. En eso, aunque sin cambiar de lengua, seguía una larga línea que incluye a autores clásicos como Jorge de Montemayor o Gil Vicente. De un verso de este último, precisamente, había sacado el premio Nobel el título de la novela en la que trabajaba hasta que la enfermedad lo dejó sin fuerzas. Alabardas, alabardas, espingardas, espingardas, de la que llevaba escritas unas 30 páginas, es una reflexión sobre el tráfico de armas a través de la historia de un empleado de una fábrica de armamento.

Obras del autor en la Biblioteca Regional.