miércoles, 4 de noviembre de 2015

La Comicteca viajera de la BRMU


Cartel del Festival de Cómic de Moscú

Estamos contentos, muy contentos. La Comicteca de la BRMU tiene ya una trayectoria respetable desde que se inaugurase en 2003, pero últimamente se acumulan noticias que no hacen más que reafirmarnos en la buena idea que tuvo nuestro entonces director José Pablo Gallo, a la hora de crearla.

En el último Festival de Comics celebrado en Moscú, KomMissia, que se desarrolló durante el pasado mes de mayo, se publicó un libro sobre el festival en el que se incluye un amplio reportaje y entrevista sobre nuestra Comicteca. 

Los organizadores del Festival viajaron a Murcia, y conocieron de primera mano nuestras instalaciones y nuestra Comicteca. Una primera toma de contacto que ambas partes confiamos en que se concrete en futuras colaboraciones.

La Comicteca de la BRMU en cirílico

Y como si en una película de James Bond se tratara, con pocos meses de diferencia, en una latitud muy lejana: la Secretaría de Cultura del Estado de Sao Paulo editaba su publicación Notas de biblioteca 8 Gibiteca (que así es como se denomina a la comicteca en portugués), en la que convenientemente traducidas al portugués, se incluyen las pautas para organizar y dinamizar comictecas que desarrolló la Comicteca de la BRMU, que fueron publicadas originariamente por el CERLALC en Colombia, y sirvieron para crear la primera Comicteca colombiana en la ciudad de Cali en el 2013.



La Comicteca de la BRMU en portugués para las bibliotecas brasileñas

En el caso de la publicación brasileña, que se distribuirá en su red de bibliotecas, conocemos perfectamente el texto; pero en el caso de la publicación rusa, nos quedamos con las ganas de saber qué cuentan exactamente sobre nosotros, a falta de localizar a un traductor. Pero en cualquier caso nos hace mucha ilusión ver lo de Comicteca de Murcia impreso en caracteres cirílicos.

Pero volviendo al origen de todo, es decir a la BRMU, nuestra Comicteca tiene mucho que ver con el inminente proyecto que vamos a lanzar el próximo viernes 13. En las citadas pautas que nos han traducido en Brasil, se señala que la comicteca se plantea como una nueva línea de agitación cultural; y es cierto, gracias a la comicteca las bibliotecas podemos abrirnos a algunas de las formas más apasionadas que se tienen de vivir la cultura en la actualidad. Pero por el momento, como decía Mayra Gómez Kemp: hasta aquí podemos leer.





“Cómic, cómic, cómic, más cómic por favor, que todo en la vida es cómic, y los sueños cómic son”, que podríamos canturrear parafraseando a Aute en su clásico tema dedicado al cine. Y es que el cómic y su potencial siguen triunfando en los ámbitos más diversos. Sin ir más lejos, en las latas de sardinas.




Que en Francia aman al cómic, y lo respetan culturalmente, es algo sabido. Tanto es así, que la empresa de conservas gala La quiberonnaise, reconociendo lo mucho que vende el denominado arte secuencial, ha lanzado una serie de latas de conservas ilustradas por algunos de lo más reconocidos dibujantes del país vecino. Con el afán coleccionista y conservacionista que caracteriza a algunos aficionados al cómic; es más que probable que más de uno pase hambre, antes que acercar un abrelatas a cualquiera de estas conservas.





Pero esta empresa de conservas no es la primera, ni mucho menos, en acudir a artistas para aportar exclusividad a sus productos.

En el recién estrenado canal Grabados y dibujos de nuestra Biblioteca Digital de la Región de Murcia se pueden disfrutar algunas de las deliciosas (en todos los sentidos) etiquetas, que dibujantes anónimos realizaron para algunas de las empresas conserveras murcianas en siglos pasados.



La etiqueta de Mouton Rothschild 
diseñada por Pablo Picasso
Otros diseños ideados para productos, en este caso nada anónimos, son las míticas etiquetas del vino francés Mouton Rothschild, que desde 1945 se han encargado de firmar figuras como: Picasso, Jean Cocteau, Dalí, Kandinsky, Francis Bacon, el príncipe Carlos de Inglaterra, Warhol, John Huston o Jeff Koons. Una pinacoteca vinícola alucinante que se puede disfrutar al completo en este enlace.

Andy Warhol (una vez más) fue quien dijo que el arte comercial es mucho mejor que el arte por el arte: así que tanto las latas de sardinas de La quiberonnaise, como las botellas de vino de Mouton Rothschild se podrían considerar ejemplos del arte mejor adaptado a las exigencias de este siglo XXI, del que Warhol actuó como profeta perfecto.


Dalí, un genio uniendo arte y negocio: diseñó el logo de Chupa Chups


Luis Royo y su hijo, cual Michelangelos 
del erotismo para un magnate ruso
Y hablando de arte al servicio del capital, de cómics y de Rusia: nada como el encargo que recibió el ilustrador Luis Royo hace ahora casi diez años.

Un magnate ruso quería que el dibujante español pintase un fresco en una cúpula de 80 metros cuadrados, que había levantado dentro de su nuevo castillo.

Tras tres meses de intenso trabajo, el artista español completó hasta nueve escenas de alto voltaje erótico, protagonizadas por un total de 45 voluptuosas mujeres.

La cúpula del castillo ruso al completo

Un encargo que habría provocado la envidia del mismísimo Warhol, que en su visita a Madrid en los ochenta, estuvo más interesado en conseguir encargos por parte de aristócratas y ricachones, que en los cuadros del Museo del Prado.

Pero volvamos a Francia para concluir este post volcado a la bande dessinée (que así llaman al cómic los vecinos). Los parisinos Home and dry, nos dan toda una lección de cómo se dibuja un cómic, con el fantástico vídeo que realizaron para el tema Ghost are dancing: