viernes, 27 de mayo de 2016

Mi library is soooo cool

Cartel de nuestro servicio Yes, we can
(en este caso el uso del inglés estaba plenamente justificado)


En este blog nos hemos justificado/excusado por recurrir de vez en cuando a los anglicismos, sobre todo a la hora de lanzar nuevos proyectos (Packs de préstamo, Biblioteca Top Secret, BRMU Bizarra...), aunque luego hayamos compensado con casticismos como Biblioteca Quitapesares. Pero tanto da, como cualquiera que pisa el planeta Tierra en estos años, el número de anglicismos que salpican nuestras conversaciones (laborales o personales) cada día va en aumento. Y si en el post previo hablábamos de la risa como instrumento para estereotipar, nada como el humor para dejar al aire lo tontos que estamos todos (tecnología y medios de masas mediante) en el uso y abuso de anglicismos.

La RAE junto con la Agencia de publicidad han lanzado una campaña que no tiene desperdicio, a la hora de reírse de este asunto.


 



Pero antes de esta campaña, ya existían vídeos que demuestran a las claras hasta qué punto perdemos el oremus en cuanto oímos una palabra en inglis pitinglis. La agencia de publicidad Y&R desarrolló los siguientes vídeos en Lima, en los cuales queda a las claras lo mucho que nos tienen sorbido el seso: los dentríficos con crystal white, los concursos con coaches y talents, los detergentes con power, los frigoríficos no frost o los coches con ziritione (el colmo de los colmos, porque encima nunca supo nadie qué era eso del ziritione). Después de ver estos siguientes vídeos sobran las palabras, sobre todo si son en inglés.








Así pues, in english please, pero cuando proceda y cuando no haya un equivalente en nuestro idioma. El abuso de anglicismo para quedar más guays lo que termina haciéndonos parecer es más paletos; y deja al aire un complejo de inferioridad que la lengua de Cervantes no se merece.

Mientras tanto, estudiemos y practiquemos el inglés, por supuesto, pero sin complejos de ningún tipo, y en Murcia tenemos de quién tomar ejemplo. La simpar Charo Baeza (no por nada musa de nuestra BRMU Bizarra) volvió a alegrarnos en un anuncio reciente de Burger King. Tras décadas formando parte de la cultura popular estadounidense, nuestra paisana preserva su pronunciación intacta (no sabemos si por ser demasiado murciana como para mimetizarse, o porque queda estupendamente para su personaje). Sea por lo que sea, es todo un ejemplo de impermeabilización lingüística digno de estudio. Charo, we love you.