viernes, 24 de abril de 2015

Día de resaca


Hoy estamos de resaca, y no hay café por cargado que esté, capaz de espabilarnos de la celebración un año más del Día del Libro. Estamos resacosos de citas de escritores famosos, de recomendaciones de libros, de imágenes idealizadas de lectores y libros, de frases entrecomilladas sobre las bondades de la lectura, de mil y una noticias y especiales en todos los medios celebrando al libro y a la lectura. Y ¿hoy qué?, ¿se habrá incrementado el número de lectores por ello?, ¿se cerrarán menos librerías?


Que no, que no, que no estamos en la última fase de la borrachera, y después del subidón, subidón, nos hemos instalado en el muermo. Que no estamos patéticamente llorosos, proclamando que queremos mucho a nuestros usuarios, que la lectura es maravillosa, que los libros son maravillosos, que el muuuuuundooooo es maravilloso, y que sois lo más importante de nuestras vidas. Que no, que no vamos de descreídos, todo lo contrario. El que exista un Día Internacional del Libro está muy bien.

Como mínimo las librerías habrán aumentado sus ventas, y las bibliotecas hemos podido programar actividades para deleite de nuestros usuarios. Pero es que para promocionar la lectura no queremos un día, queremos todos los días del año. A veces esto de los Días Internacionales de…. es como los propósitos de año nuevo: lavan la conciencia a base de buenos propósitos y después se olvidan con la misma facilidad que se formularon.



En las bibliotecas el Día del Libro son 365 (bueno restando festivos que cerramos), y no estaría mal que  si de verdad se quiere fomentar la lectura, se apostase por las mayores redes de circulación y fomento de la lectura que somos las bibliotecas. Pero en pleno día de resaca, no es cuestión de ponernos intensos, por eso hemos recurrido a algo liviano para engalanar el post: a algunas de las viñetas del delicioso cómic Los libros en The New Yorker (disfrutable en nuestra Comicteca) con el que rebajamos un poco el empacho de ayer.



Pero, casualidades de la vida, hoy, 24 de abril, el día después del Día del Libro (¿quedará algún día del año que no sea Día Internacional de algo?) se celebra el Fashion Revolution Day. De más reciente creación, que el del Libro; el Fashion Revolution Day surgió a raíz del derrumbe en 2013, del edificio en Bangladesh en el que trabajaban, en condiciones pésimas, miles de trabajadoras para empresas textiles extranjeras.



Bajo el lema: ¿Quién hizo mi ropa?, este día busca una toma de conciencia en los consumidores respecto del origen de lo que cuelga de las perchas en nuestros armarios. Slow Fashion Spain quiere que todo el que se sienta concienciado con el asunto, se haga un selfie con su ropa del revés y lo publique acompañado por la pregunta ¿Quién hizo mi ropa? en las redes sociales.


Biblioteca de cine diseñada por Thatcher Wine
Que el Día Internacional del Libro le dé el relevo en lo que a recordatorios-reivindicaciones mundiales se refiere, al Fashion Revolution Day, parece hecho a propósito para que nuestra Pasarela BRMU tenga aún más sentido. Pero hablando de vestir y libros, volvamos con un viejo conocido de este blog.

Thatcher Wine (menudo apellido para un día de resaca), el diseñador de bibliotecas privadas del que hablamos hace tiempo en Bibliotecas pijas, ha presentado su nueva creación dedicada a los libros de viajes. Esto nos sirve para repasar algunos de sus últimos proyectos en lo que a diseño de bibliotecas decorativas se refiere.

Para más de un bibliófilo radical lo que hace Wine puede llegar a sonar a herejía, recordar un poco a los libros huecos con que se daba empaque al saloncito pequeñoburgués en una burda imitación del espíritu ilustrado aristocrático. Pero convertir al libro en objeto estético, y de deseo, como puede hacer la moda con nuestros cuerpos, no tiene porque resultar frívolo, viviendo como vivimos en la era de la imagen.

Biblioteca sobre libros de viaje diseñada por Thatcher Wine

Las obras completas de Jack London



Y para cerrar con banda sonora, hilvanando muy fino (lo sentimos pero hoy no estamos para hilar), elegimos a Beth Ditto. La líder de la banda The Gossip, cantaba aquel tema de I wrote the book (Escribí el libro) que podía ser un himno perfecto para el Día del Libro, y también fue una de las presencias más rotundas en la Fashion Rocks de hace unos años. Así pues, el Día del Libro y el Fashion Revolution Day unidos gracias a la energía reivindicativa de una Beth Ditto, que eso sí, no sabemos si será lo más aconsejable para un día de resaca.