jueves, 14 de junio de 2012

BRMU Bizarra. Cuarta entrega

Lo hortero o la alegría de vivir

A cada nueva entrega de BRMU Bizarra, nos planteamos que va ser difícil superar lo anterior.

En esta cuarta entrega, nos volcamos en nuestra colección de vinilos de Mediateca. La industria discográfica y sus diseños de portadas nos aportan momentos gloriosos, entre los que ha costado elegir.

Como arranque, ¿qué decir de la nunca suficientemente reivindicada The Glitter Band? Si lo hortera es una celebración de la vida, sin complejos, ni prejuicios: los componentes de este grupo glam-rock británico de los 70, demostraron su entusiasmo sin límites, y su valentía en cada detalle de sus looks nunca superados.

Tras el glam llevado al extremo todo empalidece, por eso las estrellas que quieren llamar la atención en nuestros días, no les queda otra que copiar, y copiar con más o menos gracia. Ahí está la omnipresente Lady Gaga, cuya imagen y música parece un corta y pega. Y de muestra, la comparativa para comprobar de dónde se “inspiró” para su cárnico vestido en la gala de los MTV:


Original y copia





 














El leitmotiv cárnico era inevitable en muchas de las portadas en la época dorada del sexo, drogas y rock´n roll. Ejemplos hay mil, pero nosotros nos centramos en dos antitéticos, musical y estéticamente. Por un lado, la lúgubre portada de Jimmy Hendrix para Electric Ladyland, y por otro, el desaparecido en la noche de los tiempos Wild Man Steve en el más puro estilo troglodita, que también cultivarían en su versión disco-chic los Boney M.


La llamada de la jungla

Saritísima en todo su esplendor
setentero

El motivo erótico en los vinilos es tan abundante y variado que lo vamos a dejar aquí, no sin antes lanzar un guiño cañí a la verdaderamente única estrella hollywoodense que ha parido España: la simpar Sara Montiel y su éxito Touch me, cuyo vídeo que enlazamos aquí no tiene desperdicio.

Los sugerentes Addrisi Brothers

Pero las temáticas, los estilismos, los reclamos son tan sumamente elaborados en ocasiones, que merece la pena atender con mucho cuidado a los detalles, para interpretar lo que se muestra. Es el caso de los Adrissi Brothers, cuyo parentesco fraternal no concuerda mucho con lo que se observa al ampliar esta impagable portada de su LP. La postura del brother de la izquierda, y las dos copas de champán sobre un banco al fondo de la piscina, sugieren una historia que poco tiene que ver con el amor fraternal.

Y para cerrar, tres en uno. Un homenaje al desaparecido Andy Gibb, que junto con sus hermanos formó uno de los más exitosos e inenarrables tríos de la música disco (solo hay que recuperar el clásico de Barbra Streisand, Woman in love, con los Bee Gees gritando que son mujeres enamoradas, para constatarlo); y como ejemplo de que tampoco la música clásica se salvaba de portadas deluxe: la bucólica pareja que sirve para adornar las sinfonías de Mozart. Nunca clasicismo y romanticismo se habían conjuntado de manera tan acertada:


Del raso rojo sobre el pecho-lobo,
a la galantería más clásica a ritmo de Mozart

En la actualidad las carátulas de los cedés han perdido mucho en poder evocador, por eso como colofón bizarro, concluimos con el tema Big Bad Wolf de Duck Sauce. Un vídeo que se ajusta como un guante al espíritu bizarro de esta sección, y en el que la risa, el asco, y en definitiva, la estupefacción, se dan la mano en una de las "cosas" más bizarras que ha parido la industria musical: