martes, 18 de diciembre de 2012

Viñetas con marco



Ya lo dejaba claro Alaska, en su colaboración en nuestra segunda Brújula para tebeos:

Una historia contada en viñetas requiere las mismas dosis de talento que otra narrada en renglones seguidos. Autores como Alan Moore no sólo merecen figurar entre los grandes narradores del comic, sino tener su sitio entre los mejores escritores contemporáneos. Y los artistas que ilustran el guión no lo son menos que los que cuelgan su obra en las galerías de arte.

Y en Francia, donde la bande dessinée (que así se llama el cómic en el país vecino) ocupa las estanterías de las bibliotecas públicas y privadas tratando de igual a igual al resto de obras impresas, es donde las palabras de Alaska se han convertido en toda una realidad.

El museo del Louvre lleva varios años co-editando junto con la editorial Futuropolis, obras de artistas del cómic que toman al museo y a sus colecciones como centro de sus tramas. El resultado son obras tan deslumbrantes y aconsejables como: Periodo glaciar de Nicolás de Crecy, Les Sous-sols du Révolu de Marc-Antoine Mathieu o El cielo sobre el Louvre de Bernar Yslaire. Y ahora ha dado un paso más.

El último artista que publica dentro de esta interesante colección es el serbio Enki Bilal, uno de los talentos más arrolladores que ha dado el cómic europeo. Les Fantômes du Louvre, que así se llama la obra, aborda algunas de las joyas de la pinacoteca para extraer de ellas fantasmas que nacen del portentoso lápiz de Bilal. Pero lo realmente novedoso de la noticia, es que Bilal será el primer artista de cómic que verá colgadas sus obras en uno de los museos más impresionantes del mundo.

El cómic, la novela gráfica, la bande dessinée, o como quiera bautizársele, sigue emergiendo desde esa baja cultura en la que nació para escándalo de algunos, y regocijo de otros entre los que nos contamos. No podía ser menos con nuestra Comicteca, y con antecedentes como la pinacoteca improvisada que montamos hace unos años, para este artículo de nuestra revista ActualBiblioteca.




La exposición se mantendrá hasta el próximo 18 de marzo, así que si alguien tiene la suerte de viajar a París, le aguarda una experiencia fantasmal inolvidable en el Louvre.



Los fantasmas de Bilal emergen de los cuadros
del Louvre