lunes, 25 de febrero de 2013

Camino de la telepatía



De las muchas lecturas que se pueden hacer del clásico de la ciencia-ficción: 2001, una odisea del espacio, la interpretación que nos resulta más interesante a día de hoy, es la de su carácter circular.

La película de Kubrick arrancaba con un misterioso monolito en medio de una tribu de simios, y terminaba con un astronauta en un mundo hipertecnificado, que en una psicodélica regresión, se reencarna en un esperanzador feto que flota en el espacio. Y es que la evolución de las omnipresentes redes sociales parece seguir a pie juntillas esta progresión en bucle.

De la transmisión del conocimiento que propició la imprenta, a la limitada elocuencia de Facebook, los 140 caracteres de Twitter, y ahora a las imágenes casi mudas de Instagram. La comunicación reducida a su mínima expresión. Lo de que una imagen vale más que mil palabras, no se había tomado tan al pie de la letra desde las cuevas de Altamira.

Varios son los signos que se detectan en el viento de los tiempos: desde el éxito del lenguaje iconográfico de los cómics, al retorno a las formas primigenias del lenguaje cinematográfico en películas tan interesantes como Drácula de Guy Maddin, Tabú de Miguel Gomes o las insoslayables The artist y nuestra maravillosa Blancanieves.

Mientras en China, y en toda su área de influencia: proliferan los memes en imágenes que burlan la censura para lanzar críticas al sistema, a través de su red social autóctona: Sina Weibo, (un mix entre Facebook y Twitter diseñada al gusto asiático). Los memes (adaptación del concepto acuñado por Richard Dawkins) son imágenes trucadas por los propios internautas con las que denunciar los abusos del poder chino: activismo político a golpe de Photoshop.



Memes de imágenes denunciando la represión policial en China

Pero no es sólo en las imágenes o en el uso/abuso de los irritantes emoticonos, ni siquiera en ese contrasentido que han dado en llamar literatura SMS, en donde se expresa esta anorexia narrativa. Resulta que ahora hasta el sexo del internauta influye en la narración digital, y así según este curioso artículo: las mujeres están cambiando la forma de escribir en las redes sociales, y “emocionalizando” el lenguaje (expresión fea donde las haya).


Vínculo de la Unión de Maurits Cornelis Escher

Nosotros frente a posibles visiones apocalípticas de futuro, que nos dibujen como primates expresándonos a base de gruñidos; preferimos creer que todo esto sea un paso intermedio para alcanzar la telepatía. Una forma superior de comunicación, que si se acompaña de empatía, podría ser la solución definitiva para nuestra especie.

Y tal como iniciamos el post terminamos: con cine. El trailer de la mencionada Tabú, cine que bebe del pasado para recuperar el sentido a veces extraviado del séptimo arte, sin que ello suponga ninguna involución, sino todo lo contrario.