jueves, 8 de agosto de 2013

Conociendo al invasor

La gran ola de Kanagawa de Hokusai, uno de los pintores japoneses que influyeron
en los impresionistas franceses


En el programa de estudios de la infanta Leonor se incluye el aprendizaje del chino mandarín; un idioma hasta hace unos años casi impensable en cualquier escuela de idiomas o academia de nuestro país, y que ahora los españoles estudian cada vez más.

Catarata Amida
No deja de ser lógico prepararse para la hegemonía mundial de China durante las próximas décadas. Desde el punto de vista táctico, su pujanza como nuevo señor del mundo parece incuestionable, pero, ¿y desde el punto de vista que más nos interesa en este blog?

Más allá de los restaurantes chinos, las artes marciales, los productos manufacturados, las lavanderías y los todo a cien reconvertidos en Mercachinos: ¿qué sabemos de los chinos fuera de los cuatro tópicos?



En el apasionante estudio del periodista Frédéric Martel, Cultura mainstream, se relata una anécdota sobre el magnate de los medios (entonces aún no caído en desgracia) Rupert Murdoch, y su intento infructuoso por “invadir” el mercado chino.

Las autoridades del país primero le dieron todo tipo de facilidades, y una vez hechas las inversiones para hacerse con el suculento pastel, cambiaron la legislación, se quedaron con lo invertido, y dejaron fuera de juego a Murdoch, que en el proceso incluso había llegado a casarse con una mujer china. 


Es la guerra por los contenidos culturales sobre la que habla Martel, la que está condicionando y mucho, los flujos económicos mundiales. Si los griegos y romanos nos legaron la filosofía, la democracia, el derecho o el urbanismo, y más recientemente, los norteamericanos: el cine, el jazz, o la televisión. ¿Cuál será el legado de la maravillosa cultura china?

El monte Fuji con tiempo claro

El salón manga de Murcia en su 5ª edición para 2013
Otros vecinos sin tanto peso mundial, les llevan la delantera en lo que a colonización a través de la cultura de masas se refiere. Corea con el K-Pop, sus series de televisión (lo último y sonado: el Gangnam style) o sobre todo Japón, que lleva años influenciando fuertemente la cultura occidental, sin ir más lejos con el manga (de ahí que engalanemos la entrada con ilustraciones del pintor japonés más famoso: Hokusai, sobre cuya vida ha llegado un brillante manga recientemente a nuestra Comicteca).

Toda potencia que aspire a perpetuar su poderío económico, debe tener en cuenta algo que la economía voraz nunca contempla como variable, y que en cambio, asienta imperios como pocos: la cultura de masas.

Pescando en las olas

Si nos atuviéramos a un artículo reciente, los índices de lectura en China son preocupantemente bajos, y según otro, su industria editorial aunque impresionantemente productiva, se encuentra totalmente constreñida por el régimen.

La película española que arrasa en China
Y mientras tanto, una película española que no tuvo especial repercusión en nuestro país, arrasó en China por su temática erótica. Paradojas de la tan traída y llevada globalización, que quizás mostraría su cara más amable si fueran flujos de cultura los que circulasen, en vez de tan solo estrategias de mercado.

Otras economías en ascenso como Brasil, Perú o Colombia, si acaso llegaran a dominar el panorama, ya tendrían mucho terreno ganado culturalmente hablando, lo latino lleva años arrasando en todo el mundo. Es lo que ha hecho la cantante argentina La Yegros con su cumbia Viene de mí (“no miento, es un sentimiento”) que ha conquistado Francia y Alemania (y ahora totalmente a nosotros), sin necesidad de espionaje industrial, ni agresivas ofensivas comerciales.

Y es que siempre será más fácil colonizar los bolsillos, si antes se han conquistado los corazones.