lunes, 15 de abril de 2013

Balazos de publicidad

La niña de la izquierda sostiene el cuento de Caperucita Roja,
la de la derecha no se precisa describir lo que sostiene

En este blog lo sabemos bien, el sensacionalismo vende. Otra cuestión es que el prestigio quede indemne, pero como no somos conscientes de tener prestigio alguno, mucho nos tememos que caeremos una y mil veces en el amarillismo.

No somos nosotros, es el signo de los tiempos, y ¿quiénes somos para resistirnos? En una céntrica plaza de Murcia, un comercio engalana sus amplios escaparates con carteles gigantes en los que puede leerse: ¡¡¡NO COMPRE AQUÍ!!! ES MUY CARO. Tendremos que preguntarles algún día si surte efecto el invento, pero al menos, despierta sonrisas entre los transeúntes.

Las impactantes campañas de Oliviero Toscani

Y esa publicidad impacto es que la que han utilizado en el cartel con el que abrimos este post. Se trata de un anuncio de la organización Mamás demandan acción, que ha iniciado una campaña para la prohibición de armas de fuego en los Estados Unidos. Ya hablamos de armas y bibliotecas en Armas cargadas de futuro, pero el impacto de la imagen se acompaña de una frase que supera incluso al experto en estas lides, Oliviero Toscani y sus famosas campañas impacto para Benetton:

"Una de las niñas sostiene algo que ha sido prohibido en América para protegerlas. Adivina cuál"

Y la respuesta es el cuento de Caperucita roja, prohibido en algunas escuelas y bibliotecas por el hecho de llevar una botella de vino en su cesta, camino de casa de su abuelita. Pero no es la primera vez que la cándida Caperucita ha sido prohibida en las bibliotecas estadounidenses.

Julianne Moore como Sarah Palin
  
Se cuenta que la inefable Sarah Palin, cuando fue alcaldesa de Wasilla (Alaska) elaboró un índice de libros prohibidos que ríete de la Santa Inquisición. Afortunadamente la bibliotecaria responsable se negó tal cual como Bette Davis, a la que canonizamos por ello en Ajústense los cinturones, en este blog vamos a tener tormenta: y consiguientemente fue despedida por la alcaldesa, que un día optó a la presidencia del país más poderoso del planeta.

Según algunos medios la historia fue un cuento inventado por sus detractores. En cualquier caso se trataría de un cuento cruel, que no costaba mucho imaginar como cierto, dado el personaje en cuestión. Las sombras de la intransigencia más trasnochada nos acechan, y ojala pudiéramos volatilizarlas como hace James Blake en este bellísimo vídeo, atravesando el bosque en busca de un horizonte frente al que podamos respirar.

[Se aconseja disfrutarlo en pantalla completa]