jueves, 30 de mayo de 2013

Centrifugando el 2013 [abril]

[Haz clic en las letras azules, y centrifuga tu cerebro]
  
"Somos viejunos, orgullosos y bizarros"
La cultura sin disciplina no lleva a ningún sitio. Ya lo decía Picasso: si llegan las musas que me pillen trabajando. Así pues, vamos a trabajarnos bien el relato del pasado mes de abril, aunque las musas nos rehúyan abrumadas por la aparente incoherencia de los temas que abordamos.

Ante la dispersión, sólo el imperio de la ley puede poner freno al caos; y eso es lo que hicimos promulgando las leyes robótico-bibliotecarias, que nos dejaron clara la necesidad de disciplina que hay, a la vista del aluvión de visitas y retuiteos que acumuló ese post.

 
El fin último de una ley debería ser el cambiarnos la vida a mejor, pero como eso no siempre se cumple, al menos contamos la historia de bibliotecas que sí cambian la vida de sus usuarios. Un canto de optimismo y un ejemplo práctico de esa vocación social de las bibliotecas más en boga que nunca últimamente.

La Streisand sacando las uñas


Somos seres sociales, nos guste o no. Está bien ser autosuficientes, pero querer ser un Juan Palomo (yo me lo guiso, yo me lo como) tiene sus inconvenientes: como pudo comprobar la diva Barbra Streisand con un incidente, que ha hecho que su nombre sirva para bautizar a ese efecto bumerán, que se produce al pretender que algo no salga a la luz.


Leyendo entre tiburones

Y es que la publicidad es un arma de doble filo según como se maneje. Este mes el actor Nathan Fillion y el escritor de terror Stephen King nos dejaban la cara más amable, aunque nadasen entre tiburones; mientras que los gnomos de jardín y las idílicas pequeñas bibliotecas libres, nos desvelaban la cara más oscura de la crónica de sucesos.

Los peinados de moda
para esta temporada
  Propio de una crónica de sucesos sería lo que contábamos en Estudia o revienta, pero más que la cruda realidad, lo que nos gusta contar son ese tipo de noticias que trenzan lecturas con futuro, sobre libros que respiran o acarician aunque sea haciendo mucho, mucho ruido.

No lo podemos evitar, todos perseguimos un final feliz, y con la primera entrega de nuestro proyecto ¿Qué estás mirando? estamos un poco más cerca de conseguirlo. Ahora solo falta que tú, que estás leyendo este blog, pases a la acción y te sumes enviándonos un próximo capítulo.


¿Serás tú el que dé forma al próximo capítulo?