viernes, 29 de agosto de 2014

Recalculando [verano 2014]: SÍ LOGO

Publicado: 12 de marzo de 2013
Reflexionando: ¿puede convivir lo privado con lo público sin comprometer su independencia?

Nuestro logo "logleado"

Hace pocas semanas se inauguraba la Biblioteca Nacional de Rumania, en cuyo frontispicio en lugar de un lema dando la bienvenida al sediento de cultura, se incita a la adquisición de productos de la marca Samsung. Según el ideario pop de Andy Warhol, sería la institución perfecta, él fue el que dijo aquello de que “comprar es mucho más americano que pensar, y yo soy el colmo de lo americano”. A lo que podríamos añadir que, en ese sentido: ahora todos somos el colmo de lo americano.

El caso es que la Biblioteca Nacional rumana ha sido financiada por la marca coreana, y de ahí el enorme cartel que adorna su fachada. Nosotros llevamos meses anhelando que las empresas en nuestro país también se decidan a financiar bibliotecas, pero de momento poco hemos conseguido. De ahí la imagen nada subliminal con que coronamos este post: el logo de la BRMU customizado a base de los logos de empresas, a ver si por aquello de que una imagen vale más que mil palabras, alguna empresa capta la idea.

Fachada principal de la Biblioteca Nacional de Rumania
No seríamos pioneros desde luego en algo así, la avalancha de bibliotecas que ceden sus espacios y edificios como vallas publicitarias va en aumento según este artículo. En San Diego las empresas locales pueden alquilar ventanas de las bibliotecas para colocar sus anuncios; o en Toronto, la biblioteca pública ha diseñado un ambicioso plan para publicitar empresas a través de todos sus canales sociales, las fachadas de los edificios, carteles, folletos, webs y su flotilla de bibliobuses.

El papel higiénico publicitario
para bibliotecas
Pero la que se lleva la palma es la Biblioteca Pública Port Cheste-Rye Brook de Nueva York, en la que han conseguido recortar gastos haciendo que les financien el papel higiénico, el cual va convenientemente impreso con anuncios publicitarios. En fin, no queremos caer en lo escatológico, pero sin duda una idea muy interesante para aquellos a los que les gusta leer mientras están sentados en el trono. Los anunciantes pagan 99 euros para unos 20.000 anuncios que aparecen en un total de 160 rollos.

En la BRMU disponemos de una fachada inmensa en una de las arterias principales de la ciudad, una media de 75.000 usuarios mensuales, 5 bibliobuses que recorren toda la Región, un servicio tan, tan dado a la publicidad como los Packs de préstamo, web, redes sociales, mochilas de la Biblioteca Top Secret, y por si todo esto fuera poco, además también disponemos de papel higiénico en los aseos.

Después de todo esto, ¿alguien imagina mejor escaparate para la imagen social y publicidad de las empresas a través de la cultura, que las bibliotecas?


El libro clásico de Naomi Klein sobre los abusos de las multinacionales
que dió lugar a este documental