lunes, 27 de junio de 2011

Barricadas bibliotecarias


Hace unas cuantas entradas recogíamos la noticia de los cierres de bibliotecas que se estaban dando en Reino Unido debido a la crisis, y en los Estados Unidos la situación no pinta tampoco halagüeña.

Christopher Platt es director de colecciones de la Biblioteca Pública de Nueva York, recientemente ha pasado por Madrid con motivo de las XIX Jornadas de bibliotecas organizadas por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, y en una entrevista concedida al periódico Público, nos cuenta la situación que se está viviendo actualmente en el país que más ha defendido su red de bibliotecas públicas a lo largo de la Historia. El panorama es cuando menos inquietante.

En dicha entrevista y después de conocer que su biblioteca se enfrenta a un recorte de 40 millones de dólares, Platt cuenta que los usuarios de la biblioteca ya se están movilizando para luchar contra estos recortes.

En los últimos días también han llegado noticias de los cierres de bibliotecas que se están dando por todo Estados Unidos, y de las privatizaciones a las que han tenido que someterse algunas para poder sobrevivir. Por eso desde la Biblioteca de Nueva York están animando a sus usuarios a que escriban a sus políticos y reivindiquen la necesidad de las bibliotecas. Concretamente Platt comenta:

hemos pedido a nuestros usuarios y seguidores que escriban a los políticos locales explicándoles cuán importante es para ellos esta biblioteca pública. Durante la crisis económica la Biblioteca se ha hecho todavía más importante para los neoyorkinos que necesitan ayuda para encontrar trabajo, actualizar sus currículos o utilizar nuestro wifi, dado que muchos han tenido que cortar la conexión en sus domicilios

Según recuerda Platt, durante la Gran Depresión de los años treinta, las bibliotecas públicas abrían 12 horas diarias los siete días de la semana, y ahora se recorta el 29% del presupuesto y hay que pelear para que no se reduzcan las horas de apertura.

Todo un movimiento de defensa de la cultura pública está surgiendo ante los recortes presupuestarios motivados por la crisis. También en Reino Unido como contamos en nuestra serie Orgullo bibliotecario. De momento seguiremos expectantes, sacando el máximo provecho a los cada vez más limitados recursos con los que contamos, y confiando en que nuestra sociedad no deje que desaparezcan instituciones culturales básicas como son las bibliotecas.