lunes, 13 de junio de 2011

Tesoros borgianos a pie de página


Un auténtico dilema bibliotecario se plantea con la noticia que sobre el inmortal Borges y la Biblioteca Nacional de Argentina, se ha publicado recientemente.

Más de una vez hemos murmurado entre dientes los bibliotecarios, al comprobar que un lector ha decidido subrayar, hacer anotaciones o dejar marcas en nuestros libros. Después pacientemente, a más de un sufrido compañero le ha tocado borrar cuidadosamente, hasta no dejar rastro de esa falta de delicadeza por el bien común en que ha incurrido el usuario de marras (si hemos tenido la suerte de que haya usado lápiz). Pero, cuando se constata que esas anotaciones han sido hechas por uno de los mayores genios de la literatura, ¿quién es el guapo que agarra la goma y empieza a borrar?

Pues precisamente eso es lo que se ha descubierto en la Biblioteca Nacional argentina; que el reverenciado Borges dejó cientos de libros pertenecientes a los fondos de dicha biblioteca, repletos de anotaciones. Los expertos literarios se frotan las manos deseando desentrañar las reflexiones que le surgían al vuelo al escritor, y el resultado de sus investigaciones verá la luz en agosto en las primeras jornadas internacionales que organiza la biblioteca (de la que fue director durante casi dos décadas) sobre "Borges lector".

Pese a todo, lo que no deja claro la noticia, es si los libros fueron aportados por el propio Borges a la biblioteca, con lo cual la divina infracción no sería tan grave, o si directamente los hacía suyos al leerlos marcándolos con su puño y letra, o el de su madre cuando fue quedándose ciego.

Y no sólo anotaciones sobre pensamientos, ideas y observaciones que la lectura le sugería son los que adornan estos libros, sino también detalles de su vida sentimental, como una cita sobre la escritora Estela Canto con la que Borges mantuvo una relación, y que aparece en un ejemplar de la Divina Comedia.

En fin, en la Regional como no sabemos cuántos de nuestros lectores llegaran a ser genios de la literatura o de cualquier otra disciplina, de momento seguiremos vigilando para que nuestros libros pasen de mano en mano lo más "limpios" posible.


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