miércoles, 25 de julio de 2012

Eau de Bibliothèque

Strange, ¡apesta divinamente!
Parodia de los anuncios de perfumes en Boomerang, para verla pinchar aquí

Más allá de la magdalena de Proust, si hay algo verdaderamente evocador, eso es un olor. Y si no que se lo digan a Grenouille, protagonista de El perfume, pero afortunadamente la memoria olfativa no lleva de forma habitual al crimen, sino al placer más hedonista del que tan necesitados estamos.

Uno de los mayores placeres para el lector (y que es un privilegio de nuestra profesión) es abrir un libro por primera vez y oler la mezcla entre tinta, papel y goma que resulta tan extrañamente reconfortante. Por ello, que exista una biblioteca del perfume resulta de lo más comprensible.

Creada al oeste de París (no podía ser otro el lugar) la Osmoteca o Biblioteca del perfume, es un repositorio de fragancias del pasado y el presente. Un santuario con más de 2.500 fragancias que se custodian y son de acceso restringido.

Un clásico: Marilyn y Chanel nº 5
Bajo estrictas medidas de temperatura y luz, que no afecten al aroma, se guardan joyas como el Agua de colonia de la Reina de Hungría, que se acompaña de una leyenda a tono con el perfume. Según se cuenta, la reina ingería el perfume dado que tenía efectos rejuvenecedores, que provocaron que fuera pedida en matrimonio a la edad de 75 años.

Una biblioteca puro agasajo para las pituitarias, y que nos transporta como el más evocador de los libros, o como este maravilloso anuncio de Cartier, con el que nos permitimos espantar los nubarrones convocando a la fantasía más lujuriosa.