martes, 14 de agosto de 2012

Estudiantes replicantes

Rachael, la replicante nostálgica de
Blade Runner
¿Quién de estudiante no ha soñado alguna vez con algún avance científico que permitiera grabar toda la información en el cerebro, sin necesidad de horas y horas sentado frente a los libros?

De momento, la ciencia avanza pero no hasta ese punto, pero casi. Un primer paso es Inquire, el primer libro inteligente. La idea es brillante: relacionar interactivamente el libro, la web y al estudiante. No a base de electrodos conectados al cerebro, sino a través de conectar palabras claves del texto con informaciones que amplían, complementan y profundizan en los conceptos.

De esta manera, las dudas que van surgiendo se pueden resolver gracias a las conexiones que el libro establece con Wikipedia u otras fuentes de información de la red. El estudiante puede plantear preguntas, y el libro elaborará una página con información que aspira a responderlas.

Johnny Mnemonic almacenando información
Quien sabe si dentro de poco en vez de portátiles, en nuestras salas prestaremos chips cerebrales para instalárselos directamente en el cerebro, y tendremos nuestras salas repletas de estudiantes conectados mentalmente cual Johnny Mnemonic.

Pero puestos a recordar ejemplos cinematográficos, ante la frialdad pura y dura del conocimiento implantado, siempre preferiremos la de los recuerdos de Rachael, la replicante de Blade Runner y la bellísima escena del apartamento.




Fuente: ABC