lunes, 12 de noviembre de 2012

Habitando Ficciones


La Biblioteca Regional es una institución referente de la cultura en Murcia, hasta ahí más o menos, con sus reservas o directamente críticas, casi todo el mundo puede estar de acuerdo. Podemos tener más o menos mérito, pero indudablemente hemos contado con unos medios, un personal y unas infraestructuras, gracias a la inversión que de nuestros impuestos se hace en cultura. Pero nunca podremos ser héroes, como cantaba Bowie, ni siquiera por un día.

Los héroes cotidianos de la cultura son aquellos individuos que ponen toda su ilusión en proyectos personales, que se juegan el sustento por levantar sus negocios, y que con ellos hacen que la vida cultural de una ciudad se enriquezca, se agrande, acoja a las mentes inquietas y a los espíritus con ganas de hacer cosas, o de simplemente disfrutar.

Ayer el Planeta Murcia (que casualmente ocupa nuestro Picoesquina), se quedó huérfano de una de esas personas que habían creado a su cuenta y riesgo, una de las propuestas más excitantes de los últimos años en Murcia: Nacho Pérez Valencia, artífice del café Ficciones.

En este blog, hace mucho, decidimos evitar en la medida de lo posible las necrológicas (tienen poco sentido cuando otros medios las recogen), pero en este caso nos hacemos eco de la muerte del artífice de dicho café, porque creemos que lo que conforma culturalmente a una ciudad, más allá de sus monumentos, museos o bibliotecas: son aquellos pequeños lugares que propician el encuentro entre los ciudadanos y la cultura. (¿qué hubiese sido de nuestros literatos sin el café Gijón, de las vanguardias parisinas sin el Café de Floré, o de la movida madrileña sin el Rock-Ola?)

Por eso hoy el Planeta Murcia está tocado, pero sirva una noticia tan triste: para reivindicar la agitación cultural independiente, ajena a instituciones y tutelajes que hace que nuestra comunidad siga viva pese a todo.


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