martes, 20 de septiembre de 2011

Arte furtivo


Un extraño suceso está aconteciendo en varias de las bibliotecas, de la de ya de por sí,  misteriosa ciudad de Edimburgo.

Desde el pasado mes de marzo, han ido apareciendo unas misteriosas esculturas en diversos centros culturales de la ciudad. Todas realizadas con láminas de papel, y encontradas repentinamente, y sin ningún tipo de autoría o firma. La primera fue en la Biblioteca de Poesía de Escocia, en la que apareció una escultura de un árbol hecha con las páginas de un libro antiguo; y paralelamente a esta acción o performance artística (que recuerda un tanto a las tácticas del arte urbano propias de un Banksy) a la cuenta de Twitter de la biblioteca, llegó un mensaje con el siguiente texto:
"Empezó con vuestro nombre -De las hojas vivimos- y se ha convertido en un árbol. Sabemos que una biblioteca es mucho más que un edificio lleno de libros..., un libro es mucho más que páginas llenas de palabras... Esto es para vosotros, en apoyo a las bibliotecas, los libros, las palabras, las ideas..." 

¿Cabe acción artística más poética, y de la que puedan sentirse más orgullosas las bibliotecas por haber servido de inspiración? Pero ahí no acaba la cosa, desde entonces el misterioso artista ha diseminado un total de siete esculturas, entre las que se cuentan la aparecida en la Biblioteca Nacional de Escocia, donde apareció un gramófono junto a un ataúd, como metáfora del incierto futuro de las bibliotecas; o en la Filmoteca un diorama, o una lupa con un acertijo en la Biblioteca Central de Edimburgo.

Un bellísimo misterio que no importa si se resuelve o no, porque las esculturas ya están protegidas en cada uno de los centros en los que han ido apareciendo y se muestran en una exposición, que en el siguiente vídeo puede observarse en detalle.

Tal cual como el elegante Fantomás, este misterioso autor parece haber creado una categoría nueva: la del artista furtivo de guante blanco enamorado de las bibliotecas.


Fuente: 20 minutos