miércoles, 15 de febrero de 2012

Tú lo que quieres es que me coma el tigre


Newton por William Blake

Tras el post de ayer, proseguimos irremediablemente líricos pero de manera mucho más perturbadora. Si en Madrid arranca ARCO, la feria de arte contemporáneo más importante de nuestro país; en las bibliotecas de toda España, cada día convertimos en arte la supervivencia de nuestra oferta cultural.
En algunos lugares de la manera más agresiva, como en las bibliotecas californianas, donde han decidido denunciar en carteles expuestos en sus centros, a los grandes grupos editoriales que han retirado sus libros electrónicos de las bibliotecas; otras iniciativas tienen carácter más amable, como el Bibliotrueque en Cáceres. Unas y otras, sólo aspiran a convertirse en fórmulas más o menos imaginativas con las que seguir adelante.

Les bibliothèques de Eric Fonteneau
Detalle de Les bibliothèques
Por eso (y regresando al arte), nos gustan proyectos como el de  Eric Fonteneau. Este artista francés, viajó durante años por Europa y América del Norte, calcando sobre papel carbón las encuadernaciones de los libros en los estantes de muchas bibliotecas; y de esos “frotamientos” con el caparazón de la cultura, nace su obra Les bibliothèques que expuso en un almacén de Nantes, y que se verá también en Nueva York.
Todo en ella, desde la iluminación, hasta la rugosidad de esas paredes que reproducen en relieve el resultado de ese aplicado calco que fue haciendo durante años, da una sensación de atemporalidad, de persistencia pese a quien pese, de (como dice en una nota de prensa): “jugar con la idea de la memoria real versus la imaginaria”.
Las bibliotecas son las mejores murallas contra los bárbaros (sean éstos quienes sean en cada momento y circunstancia); así pues, si como dice la rumba, lo que quieren es que nos coma el tigre, tenemos armamento de sobra con que resistir el asedio en cada una de nuestras estanterías.

Bellísimo corto inspirado en el poema El tigre del poeta e ilustrador William Blake (1757-1827) 
 
       

                    El tigre
Poema original ilustrado por Blake
Tigre, tigre, que te enciendes en luz
por los bosques de la noche
¿qué mano inmortal, qué ojo
pudo idear tu terrible simetría?

¿En qué profundidades distantes,
en qué cielos ardió el fuego de tus ojos?
¿Con qué alas osó elevarse?
¿Qué mano osó tomar ese fuego?

¿Y qué hombro, y qué arte
pudo tejer la nervadura de tu corazón?
Y al comenzar los latidos de tu corazón,
¿qué mano terrible? ¿Qué terribles pies?

¿Qué martillo? ¿Qué cadena?
¿En qué horno se templó tu cerebro?
¿En qué yunque?
¿Qué tremendas garras osaron
sus mortales terrores dominar?

Cuando las estrellas arrojaron sus lanzas
y bañaron los cielos con sus lágrimas
¿sonrió al ver su obra?
¿Quien hizo al cordero fue quien te hizo?

Tigre, tigre, que te enciendes en luz,
por los bosques de la noche
¿qué mano inmortal, qué ojo

osó idear tu terrible simetría?