viernes, 13 de enero de 2012

Lotería bibliotecaria


La Biblioteca Nacional celebrando su tricentenario en un décimo


Una de las entradas mejor situadas este año en nuestro blog (en cuanto al número de visitas y debates abiertos en blog y Facebook) fue la de Soy bibliotecario, soy feliz, que versaba sobre la felicidad en el trabajo, y concretaba en el caso de los bibliotecarios.

Abordar las perspectivas de empleo para bibliotecarios en la difícil situación actual puede parecer un canto asegurado al abatimiento; pero en cambio y sorprendentemente, los últimos datos sobre ocupaciones y actividades económicas con tendencia positiva en el empleo que elabora el Servicio Público de Empleo Estatal  a parte de resaltar que comerciales, ingenieros y médicos fueron las ocupaciones más demandas en 2011; incluye a los ¡bibliotecarios! entre camareros, veterinarios, químicos o peones agropecuarios, como una de las profesiones con tendencia positiva durante este mismo año. Faltaría saber qué número de contrataciones u ofertas de empleo se barajan a la hora de determinar qué ocupaciones han tenido tendencia positiva.

Sello también editado con motivo del tricentenario de la BNE

También sería interesante tomarse el trabajo de cotejar este dato con la rigurosa prospectiva que FESABID ha publicado sobre los profesionales de la información, para calibrar si la tendencia se presume tan positiva en un futuro inmediato. La verdad es que el día a día de las bibliotecas (como el del resto) no invita al optimismo, pero siempre es mejor noticias que contradigan el pesimismo reinante, aunque sea por aquello del efecto placebo.

La única prospección segura en este 2012, es que más de un bibliotecario como el resto de profesiones, seguirá confiando parte de sus esperanzas a los juegos de azar aunque sea por aquello de soñar. De ahí el décimo que engalana este post, en el que luce la Biblioteca Nacional con motivo de su tricentenario. Finalmente no tocó ni la devolución, pero confiemos que esta desgracia en el juego sea compensada por la fortuna en el trabajo para bibliotecarios y no bibliotecarios.

Fuente: Emprendemanía