martes, 2 de octubre de 2012

HaZLo Tú MisMo

Actitud punk

Ya hemos mostrado más de una vez, aunque fuera de manera encubierta, nuestra vena más punki (de forma  muy explícita en Bibliotecarios RaBioSOS a su manera ), y en esta ocasión volvemos a ello aunque no con especial ánimo reivindicativo, sino porque el lema punk de Do it yourself (Hazlo tú mismo) nos viene de perlas para el artículo al que nos remitimos en este post.

Se trata del estudio que la revista Eroski Consumer (tan práctica e interesante como siempre) ofrece sobre la autoedición en Internet. Si estás pensando en escribir Las horas entre pespuntes, 50 sombras de Grease, o Juego de matronas, y pegar el pelotazo literario que espante la crisis para tí y tu familia, las opciones que ofrece el artículo te pueden interesar.

Tres son las plataformas que se detallan: Lulu, Bubok, y Amazon Kindle Direct Publisher. En las tres es posible autoeditar tu obra, y distribuirla en condiciones ventajosas. Desde elegir el diseño de tu libro, editarlo bien en papel o en formato electrónico, y un reparto equitativo de los beneficios (que va del 70 al 80% de beneficios para el autor).


Pelotazos patrios de autoedición

En España, ya hay casos de clamorosos éxitos en autoedición, por ejemplo el de dos amigos informáticos: César García Muñoz y Fernando Trujillo que han llegado a vender a principios de año más de 7.000 ejemplares en un solo mes (con 2.000 en España se ha alcanzado el éxito) de sus novelas: Juicio Final, y El secreto del tío Oscar; y claro está una editorial convencional, B de Books, ya los ha "pillado" para editarlos en papel.

Son muchos y variados los ejemplos de autores que tras ser rechazados por las editoriales convencionales, se han autoeditado en la red, y han alcanzado el éxito al menos en ventas, lo de la gloria literaria ya depende de otros factores.

Por si te lo estás pensando, nos guardamos de dar ideas para posibles argumentos (que el gremio bibliotecario está muy mal, y no descartamos ponernos a ello) pero no por eso dejamos de aconsejar prestar especial atención a algo básico para el éxito de un best-seller: la portada. Confiamos que entre los exquisitos ejemplos que reproducimos a continuación, encuentres algo de inspiración.

Amanda Hocking, ejemplo de éxito en la autoedición con sus tramas
de zombis y vampiros.

Johanna Lindsey no se autoedita, pero sus portadas son reclamo seguro,
pese a que sus heroínas tengan serios problemas de equilibrio y terminen
siempre por los suelos

John Locke, el vendedor de seguros reconvertido
en rey del bestseller digital lo tiene claro: mujeres y misterio