viernes, 11 de enero de 2013

Je t' aime...moi non plus 2.0


Uno de los sentidos que más recuerdos despierta es el olfato, ya lo agasajamos en Drogas de tapa dura, pero la inspiración olfativa no termina aquí; y en estos tiempos rendidos al culto a la celebridad, no va a quedar famoso que no tenga perfume propio.

En este caso, recordamos a la inglesa más afrancesada y sensual de los 60: la escuálida Jane Birkin y el perfume creado-inspirado por y para ella: L’Air de Rien. Siguiendo sus indicaciones, la fragancia debía evocar a polvorientas bibliotecas y libros antiguos; y para ello, la perfumista Lyn Harris recurrió a aromas como el musgo de roble, el neroli, el ámbar o la vainilla.

Tendríamos que preguntarle a nuestra compañera Reme Zaragoza (en este caso, Reme no tiene identidad secreta, y pasa de la tontería de las iniciales) si ella huele algo similar cuando, ataviada con bata blanca y guantes cual doctora camino del quirófano, se nos pierde por los depósitos de la biblioteca expurgando donaciones. Pero pensándolo mejor, y aún siendo una persona encantadora, mejor nos ahorramos su, más que probable, abrupta respuesta.

Polyester: auge y caída del sistema Odorama

Lamentamos no contar con un sistema de Odorama en este blog, con el que impregnar las pantallas de nuestros seguidores, pero no por ello vamos a renunciar a la sensualidad.

Si hay un lugar común cuando se habla de la Birkin, es su matrimonio con Serge Gaingsbourg, y por supuesto el tórrido tema con el que titulamos el post. Pero no vamos a ser tan obvios como para terminar con este clásico, interpretado originariamente por Brigitte Bardot. Podríamos recurrir al extraño dúo músico-erótico formado por Prince y Kim Bassinger en su disco Scandalous, o a los orgasmos a 45 rpm de Donna Summer en I feel love, pero porque todo quede en familia, elegimos a Charlotte Gaingsbourg.


B.B: Bardot y Birkin en la cama sin Gaingsbourg
 Actriz consolidada de interesante carrera, y además cantante de lo más estimable (al menos, más que su hermanastro Lulu Gaingsbourg, que de momento parece un pálido sosias de su padre), y el que podría ser su propio Je t’aime…moi non plus escrito por Jarvis Cocker. Banda sonora para un feliz y sensual fin de semana.