miércoles, 9 de mayo de 2012

Dieta Dukan para librófagos

Libro en papel y su copia en dulce

Estos últimos días, como es frecuente últimamente, la gastronomía ha sido protagonista. Se ha publicado la polémica lista con los 50 mejores restaurantes del mundo, y España como siempre ha quedado muy bien situada.

Lo que no creemos que haya tenido en cuenta el jurado es la gastronomía más popular. Delicias como los famosos libricos de Yecla, seguro que no se han incluido entre las joyas culinarias que han aupado a la cocina española a la vanguardia mundial. Pero sólo hace falta que un Adrià o un Torreblanca los descubran, para que se conviertan en la última sensación.

A la gastronomía nadie le racanea ya su estatus cultural, así que si se une a la lectura, miel sobre hojuelas (y nunca mejor dicho). Lo que nos hace añorar a nuestras tristemente desaparecidas Lecturas deliciosas.

Pero no va de nostalgias este post. Preferimos salivar visionando algunas de las creaciones culinarias más deliciosas del Festival de Libros Comestibles, que se celebra en la ciudad norteamericana de Seattle, y en el que se presentan viandas tales como las que mostramos a continuación.

Algunas de las creaciones para el Festival de Libros Comestibles

Pero no sólo en Seattle juegan con la comida y los libros. Sin ir tan lejos, en la confitería Nunos de Madrid, desde hace años con motivo de la Feria del libro: su escaparate se llena de dulces manjares con nombres tan seductores como Biblioteca cremosa, libros de bolsillo Mil hojas, o las deliciosas Tartas-libro.

Algunas de las delicias literarias de Nunos

Aunque de todas estas creaciones, la que destacamos para terminar no tiene ni el aspecto, ni la presentación irresistible del resto. Si la destacamos, es por la coña marinera que el chapucero repostero demostró a la hora de elegir el título, para la enchocolatada cubierta de este libro tan hipercalórico.


Titulo del libro: Cómo prevenir la obesidad