lunes, 14 de noviembre de 2011

Demasiado sexy para este blog

Zack, bibliotecario de enero
 
En los tabloides ingleses más sensacionalistas es costumbre ocupar la página 3 de sus diarios, con la foto de una chica con escasísimas vestimentas: un erótico reclamo pensado para alegrar la semana a los lectores masculinos. Y en nuestro blog, vencidos al signo de los tiempos y a la dictadura de las audiencias: recurrimos a ese reclamo nada más empezar la semana.

Si hay una profesión donde la paridad no existe, esa es la de bibliotecario. Está claro que el predominio de las mujeres en nuestro gremio es abrumadoramente mayoritario; tanto es así que el estereotipo social de la profesión es el de una bibliotecaria con pinta de lo que antiguamente se definía como solterona, gafas en precario equilibrio sobre la nariz, moño, cara avinagrada y permanente gesto de reclamar silencio. Pero, ¿y el estereotipo para sus colegas masculinos? (que haberlos haylos) En ese caso, la imagen está mucho menos prefijada, aunque en muchas ocasiones roza con la idea del friki.

Y por ello ha surgido en Estados Unidos el calendario Men of Stacks (algo así como Hombres de las pilas, literalmente, aunque tiene más el sentido de listado o estructura de datos) en el cual 12 bibliotecarios estadounidenses posan ligeros de ropa para recaudar fondos para el proyecto It Gets Better, y de paso combatir el estereotipo que el americano medio tiene de la profesión.

La película Full Monty ha hecho mucho daño, y era inevitable que el gremio bibliotecario terminara cayendo en una campaña de imagen tan facilona; pero que duda cabe que más de una bibliotecaria o no, disfrutará gustosamente de la iniciativa. En cualquier caso, aunque muchas seguirán prefiriendo calendarios de otros gremios como los clásicos de los bomberos, nadie puede negar que éste demuestra mucho más sentido del humor. Casi tanto como el macarra tema del grupo inglés Right Said Fred que a principios de los noventa, proclamaban jocosamente ser demasiado sexy para casi todo.