miércoles, 20 de julio de 2016

¿La BRMU debería convertirse en Poképarada o en Gimnasio?






Vamos a abrir un debate, sí, sí, de esos asuntos que planteamos en este blog pensando que todo quisqui va a opinar y luego el silencio digital es absoluto (en cambio con otros, cuando menos te lo esperas, se monta un guirigay). Pues sí, de esos. Un debate oportunista, como corresponde a los tiempos que corren.

En un primer momento, la fiebre desatada por la aplicación para móviles de Pokémon GO, nos ha hecho pensar en el meme que compartíamos hace unos días en Facebook, y que aquí volvemos a reproducir por si alguien no lo vio.


Sólo faltaría la voz de Pepe Mediavilla diciéndolo para que nadie pudiera dudarlo


Si hace dos post, hablábamos de la dificil convivencia entre bicicletas y peatones por las aceras de las ciudades; ahora si no era suficiente con esquivar vehículos de dos ruedas, también habrá que aprender a esquivar a los zombis viandantes que seguirán a su móvil: igual que los burricos seguían a la zanahoria que colgaba del hilo. En fin, si el siglo ha nacido tonto qué le vamos a hacer (no se quejarán del tono un punto rancio del post, toda una provocación para incitar al comentario).

Una vez soltada la conveniente andanada de convenientes exabruptos, declaramos con cínica sinceridad, que desde la BRMU ya estamos sopesando si sacarle tajada a la moda en cuestión. En Como vacas sin cencerro, ya hablábamos de los peligros de perder el norte bibliotecario por seguir la última moda tecnológica que surge; pero el asunto de la realidad aumentada, que está popularizando este nuevo juego, nos ha hecho volver a plantearnos si deberíamos subirnos también a este carro.


Ana Ordás planteando la pregunta del millón vía Twitter


A este blog lo siguen bibliotecarios y demás fauna de la profesión, pero también muchos usuarios (y tiene más mérito captar su interés). Por eso, es necesario presentar a Ana Ordás, una de las voces más inquietas e interesantes del mundillo profesional bibliotecario, que ha publicado un post en BiblogTecarios, contando su experiencia con el susodicho juego. Todo un trabajo de campo del que se pueden extraer interesantes conclusiones.

Imagen compartida por RaMGoN en Twitter,
de la parada del tranvía frente a BRMU,
en la que se detectan presencias Pokémon
Eso por el lado de la profesión. Pero es que también por el lado de nuestros seguidores y usuarios habituales, hemos leído otro artículo fundamental para hacerse una idea de todo esto.

RaMGoN, consultor social media entre otras múltiples ocupaciones, es uno de nuestros seguidores habituales (virtual y presencial) más activo en el mundo digital. En su blog acaba de publicar un post también de lo más interesante para sacarle el jugo a la moda Pokémon GO desde el punto de vista comercial (¿y qué somos las bibliotecas del siglo XXI? A ver todos juntos: ¡¡¡Supermercados de la cultura!!!).


Como afortunadamente, suponemos que aún quedará gente en el planeta con la suficiente salud mental para que: o bien se la refanfinflen los pokémons, o que aunque les hagan gracia, aún no estén muy puestos en el asunto, vamos a aclarar un poco la cosa.

Unos irán a mirar cuadros, 
mientras otros sólo buscarán Pokémons

En el juego en cuestión se rastrean pokémons a través del móvil; esos personajes virtuales pueden aparecer en los sitios más insospechados de la ciudad. Las Poképaradas son aquellos lugares (físicos) en los que desde nuestro móvil conseguiremos provisiones para seguir jugando; mientras que los Gimnasios, son aquellos lugares (también físicos) en los que podemos llevar a nuestros pokémons cazados por la ciudad, para que se ejerciten y obtengan fuerza ganadora. Y he ahí la oportunidad de aprovecharse del juego desde un negocio o institución: solicitando a la empresa Nintendo que dé de alta a nuestro centro bien como Poképarada o como Gimnasio, y así hacer que las hordas ansiosas de jugadores recalen en nuestras instalaciones.

Aunque hace cuatro días que la aplicación se puso en marcha, la locura desatada ha alcanzado ya a algunas bibliotecas y a muchos museos. Por eso, que estamos en un dilema entre si convertir a la BRMU en una Poképarada o en un gimnasio.

 ¿Conseguiremos con eso atraer a nuevo público? Y si así lo hiciéramos, ¿conseguiríamos seducirles con nuestra oferta más allá de la caza del pokémon de turno?, ¿no resultará un tanto incordiante en caso de tener éxito de afluencia, para aquellos de nuestros usuarios a los que no hace falta ponerles ningún cebo? , ¿terminarán incluyendo pokémons también en los libros? Subiríamos sin duda las estadísticas de préstamo: ¿pero a qué precio?

Demasiadas preguntas para un solo post, cuando en realidad todo se resumen en una sola: ¿tiene algún sentido todo esto? Los comentarios (en el post, en Twitter, Facebook) están abiertos: "y entonces se hizo el silencio" que dirían en una mala novela.


¿Usando o destrozando la biblioteca?


jueves, 30 de junio de 2016

puZle 2016 [mayo]

Rómpete la cabeza pinchando en las letras verdes



El puzle del mes de mayo surge más ambicioso que nunca, y es que arrancamos el mes proponiendo un reto que sabíamos fracasado desde el inicio; pero que resultaba tan divertido, que no por ello lo íbamos a dejar de hacer.

Mayo se inauguró lanzando un test, online y presencial, para dilucidar algo que no nos dejaba dormir: ¿cómo somos los murcianos, más Quijotes o más Sancho Panzas en este siglo XXI?  Y a partir de ahí, unos y otros podían divagar según su experiencia (de hecho en la radio, y en los medios, más de un periodista lo hizo, en un vano intento de aprehender eso que algunos denominan murcianía). Pero como no nos gusta la imprecisión, nosotros nos ceñimos a un test de lo más riguroso, lúdico-psicológicamente hablando se entiende. Los resultados se publicarían justo el día antes del Día de la Región de Murcia. El sentido de la oportunidad nadie nos lo podrá negar.




No creemos que fuera efecto colateral de este mirarnos en el espejo que propusimos, pero el caso esque este mes también incluyó un acto de contrición por nuestra parte. Es lo que tiene ir de graciosillos haciendo bromas a cuenta del movimiento de las pequeñas bibliotecas libres y los gnomos de jardín; que cuando menos te lo esperas te dan un ¡¡ZAS!! en toda la boca.

Eso desde luego no nos quitó el humor, todo lo contrario. Será por el tono lúdico-festivo del test, que nos dió por reírnos con chistes a cuenta de los funcionarios. Y de paso reflexionar sobre el delicado equilibrio que separ los asuntos de los que está permitido reírse o no.

El postureo a la hora de consumir cultura, y la crisis de la industria musical, como avanzadilla de la hecatombe que luego está afectando a todos los sectores, dio pie a Fetichismos culturetas: un post ilustrado según estilo inequívocamente bizarro y kitsch al que tanta fidelidad guardamos en este blog.

El colofón al mes lo puso nuestra musa bizarra autóctona más pizpireta: Cuchi-cuchi Charo Baeza. Nadie como la simpar murciana universal, para acompañar una serie de vídeos y experimentos que dejaban al aire la tontería que tenemos todos con esto del inglés en My library is soooo cool. Un post repleto de refrescante buen humor, para encarar el verano de la mejor manera posible.




miércoles, 22 de junio de 2016

¡Hostia! un libro, y otro, y otro, y otro





Este próximo fin de semana (coincidiendo con las elecciones) se celebra en Madrid, la tercera edición del festival de microedición y guantazos: ¡Hostia un libro!. Un encuentro irreverente de editoriales independientes, autoedición, fanzines y librerías de barrio, que dan prioridad a la calidad y la originalidad, y que combina el amor por la literatura con actividades tan frikis como combates con espadas láser, conciertos, combates de lucha libre, exposición de robots, dueto de DJs, etc...


En el festival hay libros, claro, pero también
hay roller derbis o combates de lucha libre

Las declaraciones de una de las organizadoras que recoge El País, no deja lugar a dudas de por dónde van los tiros: "nos encantan los libros y nos encantan las hostias. Pensamos que el mundo editorial, sobre todo a nivel independiente, consiste en pelearse con todo el mundo. Así que unimos ambos conceptos"

Probablemente haya más de uno al que el nombre en sí del evento les repela desde el principio. Los murcianos sabemos de qué hablamos en este sentido, en la tierra en la que el acho, y el pijo se han convertido en gracietas que hasta se explotan como marketing para vender alimentos (agilidad empresarial que se llama).


El uso del exabrupto por el exabrupto, también molesta a muchos que no se identifican con esa campechanía hecha cliché, que no deja de ser una degradación del vocabulario, Y sin renegar de lo autóctono, no por ello se suman a la exaltación de un tipismo que no tiene porque representarnos. Pese a que en el 85% de los chistes de muchos humoristas, cuando se menciona la procedencia de alguien se recurra a la de Murcia, como antes se recurría a la de Lepe, para ganarse la risa fácil.

Y una vez aclarado por si acaso, que reírse de los tópicos que recaen sobre los murcianos para así invalidarlos es sanísimo, pero que tampoco es necesario hacer de ello un estandarte: hemos de decir que el espíritu del ¡Hostia un libro!, nos encanta. En la BRMU nos gustar la irreverencia cuando tiene una finalidad, y nada más necesario para la supervivencia de las bibliotecas, que faltarle al respeto a las ideas que, por mucho que insistamos, siguen perdurando sobre lo que es una biblioteca.

Sin duda es un privilegio ser una institución asociada con la cultura, con el conocimiento, con el silencio, el estudio, la vida cultural; pero lo malo es cuando el concepto de cultura se sigue viendo como algo tan elevado y exquisito que ya de por sí excluye a muchos. Y cuando a las bibliotecas por extensión, se les ve como algo aburrido, académico (en el mal sentido), estático o como simples salas de estudio.
Nuestros Packs de préstamo, o cómo
hay que tratar a la cultura:
como algo de consumo cotidiano

La cultura es algo que se necesita en el día a día, para todo; no hay que sacralizarla, ni tampoco degradarla conviertiéndola únicamente en evasión, sin capacidad para generar ningún tipo de reflexión, ni aprendizaje: es necesario convertirla en un hábito, sin más. Quizás si fuera eso lo que calase en el insconsciente colectivo, la relación con la biblioteca, y con la cultura en general, sería mucho más fluida y natural; y sería haría innecesario tanto postureo para distinguirse y significarse a través de ella.

Pero este post está volviéndose peligrosamente denso para titularse de forma tan contundente. Así pues, cerramos alegrándonos de algo autóctono que no necesita de la exaltación de lo murciano a través del abuso de tipismos para celebrarse. La reciente apertura, en medio de las noticias catastrofistas sobre el cierre de comercios dedicados a los libros, de dos nuevas librerías con propuestas innovadoras en nuestra Región: La Madriguera del conejo blanco en Murcia, y La Montaña Mágica en Cartagena. Dos razones para reconfortarnos, entre tanta noticia catastrofista sobre la agonía del sector, y que justifica plenamente, ahora sí, el recurrir a la salida de tono: ¡Hostia dos librerías!



sábado, 18 de junio de 2016

Porque tú lo vales: moda + ilustración en la BRMU

El irreverente póster de la película francesa

En Francia ha surgido una polémica, bueno una polémica pequeñita, de esas polémicas que no son más que marketing para vender algún producto. ¿Qué sería de los medios actuales, de las redes sociales, del patio de vecindonas digital en el que todos vivimos, sino surgiera una "polémica" cada cinco minutos? (así, entrecomillada, porque la palabra está ya tan desgastada que hay que contenerla, para que no se termine desplomando en una nube de polvo).

Todo viene motivado por el inminente estreno de la película L'ideal, la historia de una multinacional de la cosmética, sospechosamente parecida a L'Oreal, que deja las vergüenzas al aire al sector de la moda y la belleza. La película llega coincidiendo con el escándalo de la marca Lancôme, a la que muchos internautas de Hong Kong, están llamando a boicotear por cancelar el concierto que patrocinaban de la cantante Denise Ho. La cantante, no es del agrado del gobierno chino, y el miedo a represalias contra la multinacional; ha podido más, que el apoyo a una artista con la que se identifican aquellos que luchan por la libertad y la democracia en el país.

La Inquisición de nuestro tiempo, pese a lo que se diga, no vendrá de internet, ni de la religión, ni de las ideologías: vendrá (como por otro lado, ha sido siempre) de la economía; y hasta corporaciones todopoderosas como Lancôme enmudecen ante el poderío del gigante chino. Una pena, Lancôme tiene un maquillaje con nombre extrañamente bibliotecario: Hypnose Dazzling Eyeshadow in Brun Bibliotheque.


El maquillaje Hypnose Dazzling Eyeshadow in Brun Bibliothèque
 haciendo juego con el lomo de las obras completas de Baudelaire


En nuestra querida Pasarela BRMU sí que conjugábamos la libertad de expresión con la moda, sin pagar peaje alguno. Son las ventajas de ser una biblioteca pública, no sujeta a las leyes del mercado; aunque eso probablemente sea un mal argumento para aquellos que todo lo tasan en términos de rentabilidad inmediata. Esa combinación moda-biblioteca nos dio pie para reflexionar sobre la moda y sus múltiples relaciones con literatura, cine, música, cómic, ciencia, feminismo, filosofía, y mil asuntos más.

Por eso, porque nunca abandonamos un filón tan fructífero una vez encontrado: una de nuestras últimas propuestas retoma la moda, pero uniéndola con otra de nuestras líneas continuas de agitación cultural: la ilustración.

Como muchos sabrán desde hace unos meses el Colectivo Ilustra ha fijado  su residencia artística en la BRMU; resultaba lo más natural teniendo como tenemos una Comicteca que es referente nacional e internacional. Por eso hoy sábado 18 a las 19:00 h. arrancan las Charlas de ilustración, una programación de encuentros con algunos de los más brillantes artistas que forman parte, o no, (aquí al talento no se le pide más filiación que con la cultura) de dicho colectivo. Y la primera creativa es Ana Manzano.



Precisamente a raiz de la Pasarela BRMU, una de las colaboraciones que se nos quedó pendientes fue con Ana (¡qué suerte tener tanto talento alrededor para colaborar en un futuro!).

Su obra está orientada al mundo de la moda, el diseño  la publicidad, y sus colaboraciones con diseñadores, han enriquecido aún más el estimulante panorama de la moda murciana. Porque las creaciones de Ana retoman la larga tradición del figurinista para llevarlas a su terreno, al de las Bellas Artes; y así ofrecer una obra que promete dar mucho de qué hablar tanto en pasarelas, como en galerías de arte.

Era de esperar, En una sociedad regida por la imagen, tarde o temprano el camino hacia la ética social (respeto por el medio ambiente, consumo responsable, comercio justo, etc) tenía que llegar a través de la estética. Y la obra de Ana Manzano es una invitación a la reflexión y al disfrute estético que deja el listón muy alto en este arranque de las Charlas de ilustración.





jueves, 16 de junio de 2016

Culebrón bibliotecario

Un hombre y muchas mujeres, un elenco creíble en cualquier biblioteca


A través de nuestra web de cabecera para cultura pop en general (y musical en particular) Jenesaispop, nos enteramos del estudio que ha publicado la plataforma de contenidos audiovisuales Netflix, sobre consumo de series de televisión.

Que se está viviendo una edad de oro en lo que a ficciones televisivas se refiere, en estos últimos años, lo deben saber hasta en Groenlandia; que empezaron siendo un “no te la puedes perder” de cualquier aspirante a modernuquis, y que han terminado llegando a las masas no totalmente abducidas por el Sálvame Deluxe y similares; también. Y que llevan alegrando las estadísticas de préstamo de nuestra Mediateca desde que lanzamos el servicio de préstamo de Packs con temporadas completas: lo sabemos nosotros, y nuestros usuarios más maratonianos televisivamente hablando.
























Pero lo curioso del estudio de Netflix son los datos que aporta sobre cómo se consumen las series. El tipo de series cuyos visionados incitan al sendentarismo de sofá suelen ser las de géneros como el terror, la ciencia ficción o los thrillers. En cambio, series como House of Cards, de intriga política de alto voltaje, se suelen consumir más despacio, no más de dos episodios seguidos (que hay que pensar más); y curiosamente dentro de esta categoría, también entrarían las comedias.

A los chicos de Jenesaispop les sorprenden los resultados respecto a la comedia, tanto como a nosotros; pero como aquí cuestionamos hasta lo obvio: tampoco entendemos muy bien el porqué de ese consumo despreocupado de géneros como el terror, la ciencia ficción o el thriller. Puestos a reflexionar sobre los entresijos de nuestro tiempo, muchas veces los zombis o los marcianos arrojan lecturas más completas sobre nuestro mundo, que argumentos que abordan asuntos comúnmente aceptados como serios.






Pero vamos a mirarnos un poco el ombligo (total si todo el mundo lo hace en las redes sociales en el día a día, ¿por qué no puede hacerlo una biblioteca en su blog?): ¿cuáles serían las series más afines a lo que se podría llamar el mundo bibliotecario? No, no hablamos de series como The librarians, protagonizada por bibliotecarios, eso es demasiado obvio; ni ficciones televisivas que transcurran en bibliotecas: hablamos de series cuya temática se puedan rentabilizar desde el punto de vista de los intereses bibliotecarios.

Si el fomento de la lectura (pese a que en este blog nos cansemos de decir que es el fomento de la cultura, así en general) es uno de los objetivos de las bibliotecas: ¿qué series servirían más a este fin?  Por pura obviedad, dado que están basadas en precedentes literarios y comiqueros, estarían Juego de tronos y The walking dead. Y sí, podemos confirmar que el éxito de estas dos ficciones televisivas, ha hecho que aún se lean más las novelas de George R. R. Martin, y los cómics de Robert Kirkman.


Actores de la serie y sus personajes en el cómic


¿Y qué decir del aluvión de adaptaciones de cómics en formato serie? Primero fue la invasión de sagas cinematográficas, pero últimamente las series Daredevil o Jessica Jones, han hecho que cómics que habían cogido algo de polvo en nuestras estanterías, conozcan una repentina demanda.

Aunque uno de los efectos colaterales más agradables del éxito de una serie, es cuando un clásico despierta el interés entre las nuevas generaciones. Es el caso de Sherlock; que aunque sea una adaptación a nuestra época de las novelas del detective inglés: nos ha facilitado el seducir a los más jóvenes para iniciarlos en el universo literario de Conan Doyle.

Y es que ya lo hemos dicho alguna vez, la biblioteca del siglo XXI tiene que estar más alerta que nunca a las modas, tendencias o cómo quieran llamarse en todos los ámbitos (no sólo en cine, también en música, arte, moda, gastronomía, etc…), y rentabilizarlas potenciando sus fondos al socaire de su tirón popular.

Puestos a elegir una serie que representara a la BRMU, en vista de los últimos tiempos, nada de HBO: lo más apropiado sería un culebrón latinoamericano o asiático por lo menos. Pero por aquello de preservar algo de distinción, no le haríamos ascos a un Dinastía, Falcon Crest o Dallas, con bien de Alexis Carrington, Angelas Channings, y Chao Li, por aquello de la multiculturalidad: no fuéramos a perder la vena bizarra vintage que nos caracteriza.

La diferencia entre la imagen que nos gustaría dar en la BRMU,
y la que puede ser que terminemos dando


Aunque claro está, de cara a la galería seguiremos procurando dar la imagen de los  protagonistas de Vacaciones en el mar o La casa de la pradera. Pero desconfíen, las apariencias engañan, y por apacibles que parezcan nuestras salas, por mucho que la biblioteca parezca seguir funcionando como si nada: lo nuestro daría para un culebrón, no sabemos si de risa o de terror, de los que te tienen toda la tarde pegado a la pantalla, o de los que con un episodio ya estás bien servido. Eso quedaría como siempre a gusto del consumidor.




miércoles, 8 de junio de 2016

Quijotes y Sanchos del siglo XXI: resultados de la encuesta






"y fuérzame la ley de caballería a cumplir mi palabra antes que mi gusto"
(Quijote I, cap. 31)



En el capítulo 31 de la primera parte de El Quijote, el caballero andante de Cervantes expresa con esta frase su dilema entre acometer la hazaña que le reportaría gloria, o darse al placer de visitar a su amada. En el caso de la BRMU, el dar los resultados de la encuesta (generosamente elaborada por Isabel Muñoz González) que lanzamos hace poco más de un mes, y publicar el nombre del agraciado/a en el sorteo de una cena para dos en el célebre Rincón de Pepe de Murcia (al final del post): ni es obligación, ni es una hazaña, es simplemente de justicia. Pero salgamos de dudas, ¿cómo somos los murcianos más Quijotes o más Sanchos?

Hemos recibido (vía web y presencialmente en nuestro buzón de Información) un total de 457 test completados;  y confiando en la sinceridad de los participantes podemos decir que la imagen de los murcianos es muy favorecedora.

El 65% ha obtenido entre 37 y 48 puntos, o lo que es lo mismo entraría dentro de la categoría de Defensor de causas nobles, que según el test se define como:

"Tiene tendencia al idealismo, al romanticismo y alberga buenos sentimientos hacia sus semejantes, pero no se deja llevar por arrebatos sentimentaloides y no se convierte en defensor de causas perdidas aunque hace lo que está en su mano por ayudar a los demás. Su sentido del honor le mantiene la cabeza alta pero no dejará que se la corten por una cuestión de honra. Arreglará con tacto y diplomacia los entuertos de su camino."

¿Se ajusta esta descripción a esa idea vaga y voluble de lo que identificarías como carácter de los murcianos? ¿o simplemente es la imagen en la que nos gustaría reflejarnos a la mayoría? A nosotros que no nos miren, que aquí sólo estamos levantando acta, ni afirmamos, ni negamos, que en estas cuestiones digas lo que digas siempre te caen más palos que al pobre Don Quijote.


El segundo porcentaje más alto, un 32% que se situaba entre los 26 y los 36 puntos, un término medio que el test definía como personas caracterizadas por la prudencia, el sentido común, y el ir ¿cómo lo diríamos? un poco a lo suyo:

"Tiene los pies en la tierra y parece que le guían la razón y el sentido común. Es prudente y cuida bien, pero que muy bien, de sus intereses. Le gusta ir a lo suyo y no meterse donde no le llaman (ni donde le llaman según para qué). No se mete con nadie ni le gusta la polémica. Es práctico y no se hace demasiados problemas con lo que no está en su mano arreglar, o sea, los problemas de los demás"

Y el 3% restante, señoras y señores, se sitúa en lo más alto, entre 49-60 puntos; es decir en lo que sería un auténtico Quijote del siglo XXI. En fin, que el arquetipo del caballero andante que definió Cervantes en su obra  magna, no tiene mucha cabida en el XXI; pero tampoco hay de qué sorprenderse, es que tampoco la tenía en el siglo XVII. Al menos en eso, somos constantes:

"Menudo Quijote está usted hecho. Menos mal que ya no se usan las armaduras porque no se la quitaría ni para dormir. Está muy bien tener ideales, y luchar por las buenas causas. Y soñar, también soñar tiene su gracia, lo que no la tiene es tener que despertarse y darse de bruces con la realidad. Ponga los pies en la tierra y modere su entusiasmo. Ya tenemos jueces para luchar contra las injusticias y políticos que velan por nosotros...Bueno, la verdad es que se agradece que haya personas como usted que nos dejen seguir creyendo en la bondad."


Y ahora viene la polémica (bueno la verdad es que es para generar algo de expectación, pero la cosa no da para mucho) pero el caso es que ninguno de los cerca de 500 encuestados ha arrojado el resultado de ser un Sancho Panza del siglo XXI. ¿Simple postureo o que somos un pueblo disfrutón pero pese a ello idealista, generoso y entregado? Seguro que más de uno (y de dos y de tres, y de cuatro) calificaría de Sancho Panza a alguien que conozca (personaje público o privado), pero cosas de la vida, a ninguno de ellos le ha dado por hacer el test, o por ser sincero y reconocerse en esta definición:


"A lo mejor tiene buena estatura y no pesa demasiado, pero tiene un alma de Sancho Panza que no le cabe en el cuerpo. Le gusta la buena vida y los placeres sencillos y las únicas complicaciones que tiene son las que le crean los demás porque huye de ellas como de la peste. Es un poco cobardica pero por un amigo sería capaz de meterse en líos y hasta pasar por héroe. Sus intereses son más prácticos que teóricos. Lo de filosofar lo deja para otros porque su sabiduría es la del pueblo llano. Pero un poco interesadillo sí que parece ¿no?"

En fin, afortunadamente como ya decíamos en La Murcia de cada uno: "cada vez, hay más Murcias dentro de Murcia", y por tanto, añadimos ahora: más tipos de murcianos. Ya advertíamos en la presentación del test, que se trataba de un cuestionario psicolúdico; y a partir de ahí, que cada cual le reconozca  credibilidad a los resultados, según su experiencia le aconseje.

 
Quién más de acuerdo estará sin duda, es la flamante ganadora de la cena para dos personas en el magnífico restaurante Rincón de Pepe, una auténtica institución gastronómica inequívocamente murciana sin necesidad de pasar test alguno. Se trata de (tópico redobles de tambores):

Alicia Claros Perona


¡Enhorabuena a Alicia! y al resto de participantes muchísimas gracias. Esperamos que al menos se hayan distraído un rato con otra forma de celebrar el aniversario cervantino desde la BRMU.


martes, 31 de mayo de 2016

puZle 2016 [abril]

Rómpete la cabeza pinchando en las letras verdes



En abril no creemos que exista biblioteca alguna en nuestro país, que haya dejado de tener como protagonista el aniversario cervantino.Afrontar la figura de Cervantes aspirando a ser originales no es cosa fácil, así que tampoco lo hemos pretendido.

Pero aún así, modestia aparte, no nos ha quedado nada mal. Una estupenda exposición, un photocall cervantino, una selección de obras para retirar en préstamo, y vistosos diseños en vinilo para decorar paredes y suelos de las salas de la biblioteca. Y más cosas que quedan para la crónica del mes de mayo, con las que seguimos celebrando el aniversario de Cervantes; puesto que el de la BRMU (20 añitos), se queda sin celebrar, a la espera de que vengan tiempos mejores.


Pero no sólo de Cervantes se puede vivir el hombre o la mujer (aunque sean bibliotecarios), así que hubo espacio para unas cuantas cosas más a lo largo del mes; aunque con facilidad se pueden relacionar con episodios cervantinos. Luchar contra molinos de viento es algo que llevamos haciendo la mayoría desde que empezó esta maldita crisis; por eso, que los recortes de la BRMU hayan sido protagonistas en los medios, era algo que tarde o temprano tenía que pasar. Demasiados años  yendo a menos.

Afortunadamente, en este caso, nos pudimos apear de la actualidad más inmediata con otro tipo de noticias algo más relajantes.

Relax, capitalismo, ecología y artilugios de lo más extravagante para centrarse, única y exclusivamente, en la lectura; una combinación que pese a todo, terminaba teniendo sentido (o al menos nosotros se lo veíamos). Al final del post, no podíamos evitar un guiño a un tema candente en las calles de Murcia (y seguro que en otras ciudades también): la convivencia entre peatones y ciclistas.





El cómic hizo su cameo (nunca mejor dicho), a principios de mes; y por continuar en los aledaños del universo bibliofriki; en Artesanía digital, confrontábamos lo tosco y cálido de los efectos especiales del pasado, con la impoluta (pero fría) perfección de los efectos digitales del presente. ¿El resultado del combate?: un KO técnico a favor de la imaginación, que es lo único que da vida a un efecto, sea especial o digital.

Y de batallas entre púgiles iba en cierta forma la entrada con que se cerró el mes: Adrenalina en versos, o cómo la poesía se puede convertir en una competición tanto o más emocionante, que una final de liga futbolera.