No, esta entrada no va de bibliobuses, ni siquiera de bibliotecarios empujando carritos llenos de libros: va exactamente de lo que dice, de bibliotecarias sobre ruedas. Es la consecuencia lógica del final del post anterior. Queremos empezar el año rápido, deseando que el 2014 nos vaya a todos sobre ruedas.
Y como dudamos que los presupuestos, ni las circunstancias nos permitan coger mucha carrerilla; lo que nada ni nadie podrá impedirnos será calzarnos unos patines y lanzarnos a la pista.
A semejanza de nuestros colegas
estadounidenses, que con su deliciosa falta de prejuicios, fulminan el estereotipo quelonio con el que algunos nos pintan.
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| Ser bibliotecaria me llena, pero no me plantea retos. Un partido de roller derby me da las dos cosas - En el trabajo no entienden por qué fuerzo, incansable, mente y cuerpo con entrenamiento físico. No lo comprenden. Es cierto: "La mitad del mundo no entiende los placeres de la otra mitad (Jane Austen. Emma )" |
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| Judy Gloom en plena acción |
En la biblioteca de Deschutes en Oregon, colaboran activamente con el derbi
de patinadoras, ofreciendo descuentos a través del carné de la biblioteca, y
haciendo que las participantes promocionen a su vez la lectura, comentando sus
libros favoritos.
Y es que el movimiento de las
roller girls (chicas rodantes o chicas sobre
ruedas) es todo un culto secreto, o no tan secreto, y tiene más de una
conexión con las bibliotecas. En la CNN sin ir más lejos, convirtieron en
noticia a una bibliotecaria de Akron, Ohio, por ser
una guerrera roller girl de cincuenta años (no sabemos qué suena más ofensivo:
si que resulte chocante el que a una mujer de cincuenta le guste patinar, que
sea bibliotecaria, o todo junto a la vez).
Pero no es ni mucho menos la única, tanto es así que hasta se ha creado un
acrónimo para denominar a las bibliotecarias que se transforman en guerreras
sobre ruedas nada más abandonar sus puestos de trabajo:
Derbrarians (cruce
entre derbi y
librarians).
Megabeth,
Daisy the derbrarian,
Judy Gloom,
Catazon
o
Dame Deviant son algunos de los nombres de guerra que utilizan estas
luchadoras rodantes que se presentan
en este vídeo.
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| Jessica Zucker, alias Lápiz de labios bibliotecario |
Pero son muchos más los apodos elegidos por los participantes de estas
competiciones, sean o no bibliotecarias, que tienen referencias con nuestro
gremio:
lethal librarian,
Dewey Decimator,
lipstick librarian (lápiz de labios
bibliotecario) o uno de nuestros favoritos:
Rambo reader (
Lector Rambo).
Y no acaban aquí las conexiones. En la biblioteca
de Shawnee, en Oklahoma, ofrecen toda una programación para el aprendizaje del
skateboarding: desde proyecciones de películas, demostraciones en vivo,
historia o beneficios de la práctica del
skate. En la Regional deberíamos tomar
nota, precisamente la pista para la práctica del
skate en Murcia, está junto a
nuestra biblioteca (aunque muchos
skaters prefieran
sortear/martirizar peatones en la Glorieta).
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| La espectacular pista de skate en San Pedro del Pinatar |
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| El debut como directora de la actriz Drew Barrymore |
Una opción a tener en cuenta en futuras actividades, que además viene refrendada por argumentos científicos.
Recientemente, el psicólogo Michael McBeath ha hecho público un estudio, según
el cual, los patinadores mejoran significativamente su comprensión de la física,
gracias a la práctica del
skateboarding. Su práctica les ayudaría
a una compresión instintiva de conceptos físicos, al experimentarlos en sus
propios cuerpos.
Es evidente que el idilio entre bibliotecas y artilugios con ruedas,
va mucho más allá de los carritos para transportar libros. Por eso, la
conclusión sólo podía venir de uno de los
hits del año, que con toda
probabilidad hará bailar a muchos esta Nochevieja:
Get lucky (Tener
suerte) de los Daft Punk, sobre un impagable montaje de escenas de la película
de los 80:
Roller Boogie.
¡Es amor sobre ruedas!, rezaba la publicidad de esta ilustre comedia
romántica, y ese es nuestro deseo para el 2014: amor y suerte. Es la única
manera de que todo lo demás venga rodando.