jueves, 21 de agosto de 2014

Recalculando [verano 2014]: Hotel CDU

Publicado: 23/05/2012 
Reflexionando: relax y a disfrutar

Uno de los salones de lectura del Library Hotel


Para los afortunados que puedan plantearse un viaje en condiciones estas próximas vacaciones, vamos dando ideas.
Ya iniciamos estas recomendaciones en el pasado post Yo no quiero trabajar, que hizo que más de uno entornarse los ojos ensoñadoramente imaginándose lejos, muy lejos. Pero no solo en Tailandia existen lugares así, también en pleno corazón de Manhattan, en un entorno mucho más urbano y menos paradisiaco, pero igualmente excitante, se eleva el Library Hotel.

Un hotel-biblioteca que distribuye más de 6.000 libros por entre todas sus plantas, espacios, habitaciones, y se organiza según la Clasificación Decimal de Dewey. De manera que desde la propia web del hotel, es posible reservar habitación según nuestros intereses.


La habitación 1100.006 dedicada a literatura romántica

Para los que adoran lo paranormal, nada como la habitación
1100.005
Por ejemplo, si los que nos apasiona es la arquitectura, nuestra planta será la séptima, y dentro de ella la habitación 700.001; para matrimonios que intentan sacudirse la rutina y reverdecer pasiones nada mejor que la octava planta, y dentro de ella: la habitación 800.001 dedicada a la literatura erótica (mientras aparcan a los niños en la 500.005 consagrada a los dinosaurios); o si la película El resplandor nos dejó huella y nos quedamos enganchados de los hoteles con fenómenos paranormales, nada mejor que la habitación 1100.005.

El jardín de la poesía en la planta 14



Mil opciones para un hotel en pleno centro, bien situado, muy cerca del MoMA, o de la Biblioteca Pública de Nueva York. ¿Alguien da más?

Prometemos nuevas sugerencias si encontramos más destinos apetecibles, en este nuevo servicio de agencia de viajes que estamos dando desde la Regional.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Recalculando [verano 2014]: Bibliotecas plañideras

Publicado: el 07 de noviembre de 2011 
Reflexionando: ¿seguimos llorando las bibliotecas?


Últimamente algunas entradas de este blog pueden dar la imagen de que las bibliotecas somos plañideras que aúllan lastimeramente sin hacer nada por sobrevivir. Una imagen que nos horripila, y de la que queremos huir como de la peste.

Biblioactivismo, guerrillas bibliotecarias, y hasta un Frente de Liberación Bibliotecario si hace falta, cualquier cosa antes que dar una imagen lacrimosa y de víctimas. Por eso abogábamos por la búsqueda de financiación donde sea (en Crónica rosa bibliotecaria) y con quien sea (entiéndase que no estamos hablando de que nos patrocine ninguna mafia); y ahora nos hacemos eco de un movimiento que va mucho más allá de las bibliotecas, pero que nos sirve para promover algo tan antiguo en las bibliotecas como es la donación.

Se trata del movimiento Freegan, que fundamenta sus actuaciones en la donación y el reciclaje, pero ni mucho menos circunscrito a las bibliotecas. Su actividad más llamativa es la de promover acciones para que la gran cantidad de alimentos que se desperdician en grandes superficies, restaurantes, supermercados, etc, tengan una reutilización para tanta gente que no tiene acceso fácil a algo tan básico como es la comida.

Dicho movimiento, surgido en Estados Unidos, tiene su perfil más publicitario en la acción de rebuscar en los contenedores de basura; algo que lamentablemente vemos hacer cada día más por parte de personas que nada saben de Freegan, ni de movimientos anticapitalistas. Obviando el molesto tufillo epatante que a veces denotan movimientos de este tipo; sí es cierto que una mínima organización podría gestionar la cantidad de alimentos que se desechan diariamente en nuestras ciudades para ayudar a mucha gente.

Centro Social Autogestionado
de La Carbonería (Barcelona)
Y es aquí donde llegamos a las bibliotecas. En Barcelona, donde Freegan ha captado a muchos seguidores, se están desarrollando las denominadas bibliotecas sociales, centros que no adquieren sus fondos, sino que sobreviven gracias a donaciones de vecinos, editoriales, o incluso de lo que recuperan de los contenedores.

Nosotros no llegamos a tanto, pero si esta iniciativa sirve para animar a nuestros usuarios a donarnos lo que ya no les interesa, bienvenida sea. Eso sí, puestos a pedir, no hace falta que sea solo cuando hacen limpieza de primavera/verano: si merecen la pena, nos encantará recibirlas en cualquier época del año.

Y para reafirmarnos en que no somos unos lloricas, la alegría soul de Cee-Lo Green y su Cry baby (El llorón/a) como colofón musical.


martes, 19 de agosto de 2014

Recalculando [verano 2014]: BRMU Bizarra. Segunda entrega

Publicado: el 13 de abril de 2012
Reflexionando: hay cosas que más que reflexión, requieren sentido del humor.



Va a ser imposible, por mucho que queramos. Con las joyas que atesoramos, va a ser materialmente imposible resistirse a más de una entrega en torno a la mujer, el matrimonio, la pareja y los hábitos sexuales, en esta serie de BRMU Bizarra.

Cómo sustraerse a frases del tipo: "repentinamente me di cuenta de que disfrutaba más de las comidas en casa de mi madre. Fue el principio de la rutina en el matrimonio", o este otro pensamiento marital del hombre: "de pronto cumplía con las obligaciones del amor. En cuanto tuve suficiente, el amor se terminó. ¿Mi mujer? ¡Caramba, yo estaba cansado!" que aparece como pie de la foto de la pareja en la cama.

Armonía matrimonial

Un filón inacabable que nos proporciona el apasionante libro: Tu marido, ese desconocido de Oswalt Kolle, con la colaboración científica del psicólogo Johannes A. Störhr, y del director de la clínica neurológica de Munich, Kurt Kolle. Una obra de 1967 editada por Bruguera en la colección Biblioteca conyugal, y entre cuyos capítulos se incluyen epígrafes tan sugerentes como:
  
¿Conocéis a vuestro marido? – Atormentado por el deseo – Por qué se casan los hombres – Los hombres experimentan el matrimonio de otra manera – Vuestro marido, ese ser único – Todo Adán lleva una Eva en su interior – Las mujeres se quejan, un hombre responde

 Sin ánimo de exhaustividad, sólo mencionar los capítulos que cierran el libro, y que con el encabezamiento repetido de Mi marido abarcan toda una amplia gama de posibilidades:  
...me es infiel…no está contento conmigo…está celoso…no puede ser cariñoso…es un mal amante…es impotente…es perverso

No dejar de ampliar la imagen y leer el pie de foto


Después de este rosario de enunciados no podemos más que recomendar el vídeo de Fangoria revisando el clásico de Rocío Jurado: Ese hombre, todo un complemento musical de este sesudo estudio sobre el papel del hombre en la pareja.




Como bonus track de este maravilloso hallazgo en nuestros fondos, incluimos el Diccionario de la limpieza de Djenane de Chappat, una publicación de 1970 de Alianza Editorial. Como puede comprobarse por el estado en que se encuentra, una de dos: o alguna aplicada esposa lo transportaba con ella a todos sitios siguiendo sus consejos (y de ahí la indescifrable mancha que adorna sus páginas), o quien se lo llevó necesitaba algo más que un diccionario para enderezar sus hábitos de limpieza e higiene.




lunes, 18 de agosto de 2014

Recalculando [verano 2014]: Demasiado sexy para este blog

Publicado: el 14 de noviembre de 2011 
Reflexionando: ¿proceden este tipo de cosas en el blog de una biblioteca?

Zack, bibliotecario de enero

En los tabloides ingleses más sensacionalistas es costumbre ocupar la página 3 de sus diarios, con la foto de una chica con escasísimas vestimentas: un erótico reclamo pensado para alegrar la semana a los lectores masculinos. Y en nuestro blog, vencidos al signo de los tiempos y a la dictadura de las audiencias: recurrimos a ese reclamo nada más empezar la semana.

Si hay una profesión donde la paridad no existe, esa es la de bibliotecario. Está claro que el predominio de las mujeres en nuestro gremio es abrumadoramente mayoritario; tanto es así que el estereotipo social de la profesión es el de una bibliotecaria con pinta de lo que antiguamente se definía como solterona, gafas en precario equilibrio sobre la nariz, moño, cara avinagrada y permanente gesto de reclamar silencio. Pero, ¿y el estereotipo para sus colegas masculinos? (que haberlos haylos) En ese caso, la imagen está mucho menos prefijada, aunque en muchas ocasiones roza con la idea del friki.

Y por ello ha surgido en Estados Unidos el calendario Men of Stacks (algo así como Hombres de las pilas, literalmente, aunque tiene más el sentido de listado o estructura de datos) en el cual 12 bibliotecarios estadounidenses posan ligeros de ropa para recaudar fondos para el proyecto It Gets Better, y de paso combatir el estereotipo que el americano medio tiene de la profesión.

La película Full Monty ha hecho mucho daño, y era inevitable que el gremio bibliotecario terminara cayendo en una campaña de imagen tan facilona; pero que duda cabe que más de una bibliotecaria o no, disfrutará gustosamente de la iniciativa. En cualquier caso, aunque muchas seguirán prefiriendo calendarios de otros gremios como los clásicos de los bomberos, nadie puede negar que éste demuestra mucho más sentido del humor. Casi tanto como el macarra tema del grupo inglés Right Said Fred que a principios de los noventa, proclamaban jocosamente ser demasiado sexy para casi todo.


jueves, 14 de agosto de 2014

Recalculando [verano 2014]: Poesía bibliotecaria

Publicado: el 1 de junio de 2011 
Reflexionando: no es necesaria, basta con disfrutarla. 


 
La primavera nos ha puesto líricos, así que gracias a nuestra colega María José Guillén de la Biblioteca de Alcantarilla (no por nada organizadora desde hace años del certamen de poesía y cuento Jara Carrillo), compartimos este poema de un opositor hacia una bibliotecaria. No es que contradiga mucho los estereotipos bibliotecarios (y además nos recuerda a la historia del corto que ya pusimos en Humor bibliotecario 5), pero ante el buen gusto literario poco importa caer en el tópico:


OPOSITOR
(a una bibliotecaria)


No te ríes jamás. Eres sosísima.
Ir a la biblioteca es un dolor.
Pienso probarlo todo, todo por contemplar
tras tus labios sangrientos de arrecife,
el fulgor abisal, el ordenado
banco de pececitos de marfil
de tus dientes perfectos y monótonos.
Voy a hacerte reír, hija del mal,
y volveré después a mis temarios
sabiendo que he hecho algo por el mundo,
sabiendo que la vida estará en deuda
con un opositor de alma marchita.



Es un poema de Miguel Salas Díaz, de su libro Las almas nómadas, XXVI Premio de Poesía Hiperión 2011

miércoles, 13 de agosto de 2014

Recalculando [verano 2014]: Biblioteca Playboy

Publicado: el 15 de diciembre de 2011 
Reflexionando: el erotismo es cultura, el sexo no


Tras una intensa semana de Pressing catch, dejamos atrás tanta beligerancia pacífica para sumarnos a lo de "Haz el amor y no la guerra".

El motivo de relax lo proporciona la crónica sobre la UWO’s Weldon Library de Ontario, y la interesante donación que recibió por parte de un coleccionista, hace unos dos años: una de las colecciones más completas de la famosa publicación periódica Playboy. Desde enero de 1963 hasta diciembre de 2005, la colección abarca casi toda la historia de la mítica revista fundada por Hugh Heffner en 1953.

Dicha colección supone una fuente valiosísima para estudiar la evolución de la sociedad contemporánea. De hecho, los fondos se encuentran en acceso no directo, y orientados principalmente a investigadores. Los movimientos de liberación sexual, la evolución de los roles sexuales, la política, los movimientos feministas, los cambios sociales durante esas décadas, y por supuesto los gustos estéticos y eróticos de cada momento. Picardías aparte, un auténtico filón para los estudios sobre la cultura de masas y las costumbres sexuales de nuestro tiempo.

Y al hilo de esta noticia, resulta interesantísimo recomendar el estupendo ensayo de la filósofa queer Beatriz Preciado: Pornotopía : arquitectura y sexualidad en Playboy durante la guerra fría, en el que esta activista contra-sexual expone un brillante estudio sobre las aportaciones del proyecto de Hugh Heffner al replanteamiento del modelo familiar y sexual relacionándolo con la arquitectura (ya lo recomendamos en los extras del Pack Negro transversal, pero es que somos así de cansinos).

Lo cierto es que hablando de Playboy es difícil no caer en tópicos, pero algunos son realmente ciertos, como por ejemplo que los artículos de la revista son buenísimos: desde Ernest Hemingway a Woody Allen, pasando por Norman Mailer, y tantísimos otros intelectuales y artistas que a lo largo de su historia han colaborado.

Marilyn Monroe primera
portada de Playboy
Pero todo ello nunca opacará el objetivo puramente hedonista y sensual de la revista, porque una cosa no está reñida con la otra. Y por eso, rememorando la candidez erótica de los tiempos que la vieron nacer, que mejor que cerrar con una de las famosas cuyo desnudo fue más renombrado: Nancy Sinatra, y su hit más famoso. Comparando el vídeo con las estrellas pop actuales, sorprende lo agresivo que se ha vuelto el erotismo en nuestros días:

martes, 12 de agosto de 2014

Recalculando [verano 2014]: Pressing catch II: bibliotecarios contra Pepsi Cola

Publicado: el 13/12/2011
Reflexionando: ¿ha cambiado en algo el estereotipo de bibliotecario?

Ilustración de Cristina Figueroa


Antes que nada, decir que no nos gusta nada el exceso de corrección política que interpreta cualquier broma en publicidad, como una ofensa.

Que una secretaria o enfermera no pueda ser sexy en un anuncio porque denigra a las mujeres o a la profesión, que no se pueda ironizar con los médicos a cuenta del copago sanitario porque atenta a su ética, o que un taxista no pueda aparecer como maleducado y grosero porque da mala imagen del gremio.

El exceso de susceptibilidad mata el humor, amén de ser signo de poca inteligencia. Pero el último anuncio de Pepsi Cola está tocando la moral de nuestro gremio, y no está del todo injustificado.

La última campaña se basa en un vídeo interactivo ambientado en una biblioteca. El vídeo en sí está simpático por la posibilidad de participar en la trama, pero la frase que han elegido para lanzar la campaña a través de Facebook, no tanto: las bibliotecas no molan. Y claro la respuesta vía redes sociales no se ha hecho esperar, y un conato de boicot a la marca está corriendo como la pólvora por la red. Un caso que nos recuerda a la reciente espantada de marcas del programa de televisión La Noria, y que habla del poder que los consumidores tenemos ahora para mostrar nuestro disgusto: un poder muy bueno (en el caso de La Noria) pero que como diría el tío de Spiderman, requiere de una gran responsabilidad.


El ogro bibliotecario según Pepsi Cola

Pero volviendo a la imagen de los bibliotecarios, debemos decir que nosotros somos los primeros en reírnos de nuestro estereotipo de rancios. Nos lo hemos ganado a pulso (y en ocasiones nos lo seguimos ganando), pero los usuarios habituales de las bibliotecas saben desde hace tiempo que hemos cambiado muchísimo, que somos una de las profesiones que más ávidas están de actualizarse, entre otras cosas porque en ello reside nuestra supervivencia.

Por eso lo menos gracioso de la campaña de Pepsi, no es que la bibliotecaria sea poco agraciada, malencarada y rancia (eso ya está muy sobado), lo menos acertado es la imagen que da de cara al público que pretende captar la multinacional, que no es otro que los jóvenes. El asociar una institución cultural, la formación y a la cultura en general con el aburrimiento, lo rancio, lo poco guay, lo que no mola; no parece lo más sutil ni inteligente. En cambio su rival Coca Cola (y en este caso sí es por meter el dedo en la llaga) nos ofreció hace tiempo un anuncio ambientado en una biblioteca que era una maravilla y que rescatamos del post anterior sobre ¿Estudia o ligas?:



Resultado: en el combate entre la burbujeante Pepsi Cola y los aburridos, feos y grisáceos bibliotecarios, no sabemos aún quién quedará KO; pero lo que tenemos claro como consumidores es que apostamos por la Coca Cola.


Más información en: PR Marketing