miércoles, 18 de diciembre de 2013

Mirando poesía



Enganchados estamos a la web Artpoética, un proyecto auspiciado por la Junta de Andalucía que nos fascina. En dicha web es posible disfrutar de las mejores poesías en vídeos de imágenes animadas. La poesía es el género literario más visual, el que nos provoca las imágenes más vívidas y libres que quepa imaginar. Autores como García Lorca o Rafael Alberti crearon escuela en esto de acompañar sus poemas con dibujos, y la propuesta de Artpoética viene a seguir esta tradición aprovechando las ventajas que aportan las nuevas tecnologías.

Poema dibujado o dibujo poetizado de Rafael Alberti


Dibujo de García Lorca
Tanto en la web, como si nos descargamos la aplicación a nuestro smartphone o tableta, podemos crear nuestros propios poemas, basados en textos ajenos o propios. ¿Cabe forma más imaginativa de fomentar la lectura?

La tecnología fascina por sí sola, pero cuando genera alianzas con la creatividad menos sujeta a la lógica binaria, es cuando se puede hablar de auténticos avances. Y Artpoética, es una pequeña y bella muestra de un espacio común entre ciencia y poesía, donde píxeles y bytes se hacen cálidos entre rimas.


martes, 17 de diciembre de 2013

A prueba de test



Leyendo el divertido y a la vez acertadísimo artículo de Santiago Roncagliolo sobre los peligros del exceso de corrección política en los libros para niños, no hemos podido dejar de recordar un post de este blog: Amor y pedagogía. En él también hablábamos de ese afán esterilizador de cualquier argumento que pueda perturbar una versión edulcorada de la realidad.

Como bien dice Roncagliolo lo que se pretende con esta depuración es proteger a los padres, más que a los niños. Se empieza así, y se termina instaurando el pensamiento único, de manera sutil, casi imperceptible, pero que poco a poco nos va cercenando la imaginación.  Y los bibliotecarios tenemos parte de responsabilidad en detectar esa censura encubierta que puede llegar a atarnos casi sin darnos cuenta. 

Y no sólo en ámbitos más amables como los de la literatura, hay otros campos mucho más prosaicos en los que debemos redoblar la vigilancia. Gracias a nuestra colega bibliotecaria de la Universidad de Zaragoza, Mª Engracia Martín, podemos disfrutar de la traducción del artículo de Naomi Klein: Ser bibliotecario, una profesión radical. En este artículo, de hace ya una década, la periodista inspiradora de los movimientos antiglobalización: nos recuerda a los bibliotecarios lo importante que es resistirnos a la progresiva privatización de los servicios bibliotecarios, y nuestra obligación de defender la naturaleza pública de nuestras instituciones.


De buenas intenciones está empedrado el camino al infierno. Por ejemplo, el exceso de corrección política de la aplicación del test Bechdel a las películas, que han puesto en marcha en Suecia, sería otro ejemplo de los riesgos de un exceso de celo en determinados asuntos. Hace muy poco, en Viñetas sin piratas, mujeres al abordaje, abordábamos el tema de la presencia de la mujer en el cómic, el test Bechdel proviene del cómic (Alison Bechdel autora de títulos tan interesantes como Fun home o Unas bollo de cuidado), y se basa en una afirmación de una de sus protagonistas, que se niega a ver películas que no cumplan los siguientes requisitos: que en la película salgan al menos dos mujeres, que esas dos mujeres mantengan alguna conversación, y que ésta no verse sobre hombres.

De surgir algo similar para aplicarlo a los blogs: ¿superaría la prueba este blog? En cualquier caso viene muy al hilo de la temática de nuestra última acción artístico-bibliotecaria: Ni tan azul, ni tan rosa. Igual que el vídeo del artista Ohji Inoue, que entronca directamente con el análisis al que sometíamos al género romántico en BRMU Bizarra. Octava entrega, y con los collages de nuestro saloncito:



viernes, 13 de diciembre de 2013

Guaridas donde leer al abrigo del mundo

Rascacielos en Dubai por encima de las nubes

Antonio Muñoz Molina en su necesario ensayo: Todo lo que era sólido, narra alguna de las reuniones que mantuvo con grandes ejecutivos, buscando financiación para el Instituto Cervantes de Nueva York. Las descripciones que hace de las arquitecturas del poder, resultan de lo más apropiadas para explicarnos (por peregrina que pueda parecer la asociación) el éxito que está teniendo nuestro saloncito vintage:
"La función de una torre moderna de cristal es tan primitiva como la de un templo asirio: conceder sensación de poderío a quien mira desde ella, un poderío mayor cuanto más alto esté; reducir de antemano a la insignificancia y al arrobo al que se acerca a sus puertas"
La arquitectura de nuestra biblioteca no es ni mucho menos intimidante, y sus espacios amplios y luminosos acogen a todo el mundo. Pero sí es cierto, que algunos visitantes no habituados al uso de bibliotecas, se despistan cuando nos visitan por primera vez, o sienten cierto desconcierto ante lo diáfano de sus espacios y perspectivas. Y ahí precisamente, reside parte de la buena acogida del saloncito que hemos montado con motivo de nuestra segunda acción artístico-bibliotecaria#2.



 
El disponer de un espacio doméstico, acogedor, anacrónico, que invita a la lectura, a la concentración. Según los diez mandamientos para bibliotecas del arquitecto Faulkner-Brown, en séptimo lugar se indicaba que fuera confortable. Y eso es precisamente lo que provoca el salón vintage: sentirse como en casa de los padres o abuelos (según la edad de cada uno), al abrigo del mundo y de la frialdad digital que todo lo inunda.

La impresionante Alhóndiga Bilbao

El diseño de interiores de la Mediateka del fantástico complejo cultural bilbaíno de la Alhóndiga, sería el contraste arquitectónico perfecto para nuestra biblioteca. Frente a la luminosidad mediterránea de nuestro edificio; la espectacularidad que la Alhóndiga plantea en su patio central, se transforma en recogimiento e iluminación matizada, una vez accedes a los espacios interiores de la Mediateka. Dos opciones complementarias y deseables: la grandeza del templo, y la intimidad de la capilla.

Por eso, en este post volcado al diseño de interiores, nos vamos a recrear con rincones cual revista de decoración. En Ikea lo saben bien: no hay cómo recrear un hogar, para que dé ganas de habitarlo. Y a eso incitan estos rincones, a ocuparlos, a resguardarnos en ellos; aún más en estos tiempos inciertos, en los que la lectura nos refugia y reconforta más que nunca.




miércoles, 11 de diciembre de 2013

Soñando con Libertalia

Mapa de Madagascar donde se situaba la colonia Libertalia

Libertalia y Misson, para muchos una
invención de Daniel Defoe
Libertalia, según la leyenda o la historia más o menos oficial (que a veces tanto da), fue una colonia fundada a finales del XVII por el pirata Misson, en la que no existía la esclavitud, y en la que se instauró una auténtica sociedad igualitaria inspirada en la Utopía de Tomás Moro.

En las películas de piratas, los hay buenos y malos. Son miles las ficciones en las que el forajido, el sinvergüenza o escéptico anti-héroe redime todo su cinismo y descreimiento al final de la historia, defendiendo los valores que aparentemente no iban con él. Y Misson sería el ejemplo perfecto, pero hay muchos más.

La película de Spielberg sobre F.W.
Abagnale

Desde el capitán Butler de Lo que el viento se llevó, al mercenario Han Solo de La guerra de las galaxias, pasando por el sacrificado Bogart de Casablanca. Pero no hace falta recurrir a la ficción, ahí está la figura real del falsificador Frank William Abagnale Jr. (cuyas peripecias llevó al cine Spielberg) que después de estafar y falsificar a troche y moche en los 60, ahora dirige una consultora para evitar fraudes a empresas. El ladrón convertido en cerrajero.

Sin alcanzar el estatus de forajidos de leyenda, los hackers o piratas informáticos vendría a ser los bandoleros de nuestro tiempo: que sean Robin Hoods o Barbanegras sólo sus acciones y el tiempo lo decidirán. De momento el aura de héroes o villanos, se reparte por igual según el medio que comente las acciones de un Julian Assange o un Edward Snowden.

Richard Stallman (fundador del movimiento por el software libre) junto a Julian Assange, sosteniendo una foto de Edward Snowden

Figuras mediáticas que muchos jóvenes adoptan como ejemplos a seguir, de ahí que surjan iniciativas como la Hackers Highschool, el seminario más práctico para rentabilizar las habilidades de los nativos digitales. En sólo dos horas, hackers veteranos forman a jóvenes un uso ético y educativo de Internet, y tal ha sido el interés, que las lecciones se están traduciendo a varios idiomas, incluido el castellano.



Una iniciativa loable, pero lo que nos ha llamado especialmente la atención, es una referencia a la lectura en la primera lección del seminario: Ser un hacker. Según advierte: “muchas veces no te será necesario leer los libros de principio a fin. La lectura no lineal es mucho más interesante […] para los hackers, ya que se trata de satisfacer la curiosidad más que leer”.

Cierto que la frase no viene más que a certificar cómo nos está cambiando los hábitos Internet, pero no deja de resultar chocante esta defensa de la lectura cortocircuitada. Ya lo dijo Nicholas Carr en su libro Superficiales, ¿qué está haciendo Internet con nuestras mentes?: “nos incitan a abandonar cualquier texto en el que pudiéramos estar inmersos en lugar de dedicarle una atención sostenida. Su valor como herramientas de navegación es inseparable de la distracción que provocan”

También el periodista Pascual Serrano en su reciente libro: La comunicación jibarizada aborda el tema; y en su artículo Los hipervínculos a debate, aporta más argumentos a tener en cuenta. Una interesante reflexión entre el inevitable dejarse llevar por la corriente, y el mantenerse a flote para no hundirnos en la más hueca banalidad.


Y es que hasta el pirata más navegante, sabía que, tarde o temprano, tenía que pisar tierra firme y asimilar las enseñanzas de la travesía. Sólo así sería capaz de proseguir viaje rumbo a su propia Libertalia.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Que rulen los libros

El sueño de todo joven: ser bibliotecario
En plena polémica por la Ley de seguridad ciudadana, reconfortan noticias como la que nos llega desde los Estados Unidos. Hacía mucho que no retomábamos el apasionante asunto de las Pequeñas bibliotecas libres, y en esta ocasión, nos llega relacionado con las fuerzas de seguridad.

Frente a la represión, la policía de San Luis ha decidido luchar contra la delincuencia a través de las pequeñas bibliotecas libres. En barrios especialmente conflictivos de la ciudad, no existen servicios bibliotecarios, y dado que las estadísticas demuestran contundentemente, que analfabetismo y delincuencia van de la mano: la policía ha decidido adoptar una nueva estrategia.

Bajo el lema: Coge un libro, llévate un libro, entregan vales para regalos en los comercios locales, para aquellos niños que depositen en la pequeña biblioteca libre, un resumen sobre el libro que se llevaron. La policía de San Luis tiene claro que fomentar la lectura, ayuda a prevenir la delincuencia.

Un policía de San Luis junto a una pequeña biblioteca libre

Y cruzando el charco, mucho más cerca, concretamente en la Biblioteca de Castilla-La Mancha, se están llevando a cabo iniciativas en torno a la juventud de lo más originales y divertidas. 

Por poco que repasemos la imagen más tremendista de nuestra juventud que dan los medios: los ni-ni, las deficiencias educativas y el botellón, son temas recurrentes en la imagen más estereotipada de nuestra juventud. Y nuestros compañeros castellano-manchegos han sabido darle la vuelta creando el Bibliobotellón.
Del guateque de los 60 al botellón de los 00: 
la juventud bailando a su ritmo



El Bibliobotellón se celebrará el próximo viernes 13 de diciembre, e incluye muchas actividades. Los grafiti-versos para los locos del spray; Trae tu botella, o  botellas en cuyo interior en vez de alcohol irán poemas, mensajes, o fragmentos de obras; o Raperos versus poetas, “peleas de gallos” o justas literarias, entre raperos y poetas.





Y como no hay nada más alienante que un botellón sin música, cerramos con el reggae más guasón a cuenta de la autoridad. El clásico de Musical youth (Juventud musical), Pass the dutchie. Una expresión de argot que traducido al castellano más cheli sería el equivalente de “que rule el peta”, pero que en la España de los 80, se tradujo como Pasando del poli, para eliminar cualquier alusión a los porros. Nosotros ahora, lo traducimos a la jerga bibliotecaria, y decimos que rulen los libros y la lectura.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Viñetas sin piratas, mujeres al abordaje

Lone sloane de Philippe Druillet

Que el mundo del cómic tiene peculiaridades propias es algo innegable. Para los que no se enteran, seguirá siendo cosa de niños o frikis; pero hasta los que sabemos algo del tema (no por nada tenemos una de las mejores comictecas de España) no dejan de sorprendernos encuestas como la que se ha realizado en Francia a autores de bande dessinée (que así llaman a los tebeos nuestros vecinos).

Deadman de Neal Adams
Según los resultados, el cómic a diferencia del resto del mundo editorial, no está sufriendo especialmente la piratería, de hecho, la mayoría lo consideran un problema marginal.

Sólo hace falta echar un vistazo a los autores que engalanan este post. ¿Cómo se va a trasladar la experiencia de un Chris Ware, un Alex Ross o un Philippe Druillet a las limitaciones de una pantalla digital? Y máxime, cuando las editoriales optan por ediciones absolute: en las que ilustraciones, colores y presentación, hacen de los cómics unos verdaderos fetiches impresos.

Chris Ware
Kingdom come de Alex Ross
Son la prueba palpable de esa reinvención del libro impreso como objeto, sobre la que hablaban en un artículo de El País. Y si el cómic sube escalafones en el mundo cultural,  es hasta cierto punto comprensible que algunos debates apolillados en la esfera de la alta cultura, reverdezcan aplicados a la pujante novela gráfica.

Durante años se ha elucubrado sobre las peculiaridades de la literatura escrita por mujeres, sobre una sensibilidad femenina, que ha encendido apasionadas y a la vez aburridas disquisiciones al respecto. Y eso justamente es lo que ha surgido a raíz de la creación de la Asociación de Autoras de Cómics que se presentan con la siguiente declaración:
"surge por la necesidad de agrupar en un colectivo a todas las autoras (y autores) que luchan por la igualdad real y efectiva en un mercado tradicionalmente dominado por el hombre como es la historieta"

Y ha sido una autora de cómics, Carmen Pacheco, la que en su artículo: De la discriminación positiva en el mundo del cómic y lo harta que estoy del tema, expone las contradicciones del discurso de dicha asociación, y que tanto recuerdan, a los debates que hace años se abrían en el seno de la literatura a cuenta de idéntica cuestión.

George Sprott de Seth
Los experimentos gráficos deWare
Nosotros no entramos a valorar, simplemente nos quedamos con lo que viene a constatar todo este debate: que cada vez hay más lectoras y autoras de cómics. En definitiva, que el cómic, por fin, ya no es ni tan azul, ni tan rosa, y todos sus lectores salen beneficiados.

Y hablando de cómic resulta lógico acabar con dibujos animados. Precisamente hablando de la edición de cómics digitales, uno de los argumentos que se esgrimían era que permitiría incluir animaciones, pero como muy bien apuntaban algunos: ¿eso sería un cómic u otra cosa?





lunes, 2 de diciembre de 2013

Biblioteca faquir

Juego de desayuno de piel de Meret Oppenheim

El éxito del saloncito vintage de acción artístico-bibliotecaria#2 nos está obligando a seguir rastreando para sumar más libros, películas y cómics ante la demanda de nuestros visitantes, que decididamente han hecho suyo el espacio, y se fotografían, leen, o ven la tele, al tiempo que eligen lo que llevarse a casa.

Detalle de una de las obras de Patricia Moreno
Era lo que esperábamos, pero no deja de sorprendernos (y entusiasmarnos) lo bien que nuestro público acoge nuestras propuestas. Salvo las novedades que adquirimos para cada montaje, el grueso de los fondos formaba parte ya de nuestras colecciones, pero todo ha sido vertebrarlos según una temática y crear un espacio llamativo, para que el interés por esas obras se despierte más que nunca.

Una razón para estar agradecidos por la confianza que nuestros usuarios depositan en nosotros, y para reafirmarnos en la necesidad de huir de lo acomodaticio, de lo típico y tópico, de los lugares comunes y planteamientos archisabidos.

No somos nosotros, son los especialistas de la salud los que siempre alertan de los beneficios de mantener un cerebro activo, de romper rutinas, de ser flexibles ante los cambios (y más en los tiempos que vivimos). Aunque el cambio no sea más que mover los muebles de sitio o alterar nuestra ruta diaria camino del trabajo. Gestos modestos, pequeños, pero igualmente efectivos.

Otra de las obras de Patricia Moreno en nuestras salas

Y un gesto no tan pequeño (presupuestariamente hablando) pero cada vez más efectivo para ampliar la oferta de las bibliotecas, sería incorporar una buena colección de videojuegos. Sobre todo tras los resultados del estudio realizado en Francia, en el que se observó un incremento de masa gris en 23 adultos que jugaron 30 minutos diarios, durante dos meses, a Super Mario 64. Según los investigadores, los videojuegos tendrían efectos terapéuticos para enfermedades degenerativas, al suponer un entrenamiento que plantea opciones, disyuntivas beneficiosas para la mente.


SuperMario ante un nuevo desafío
Meret Oppenheim vista por Man Ray
Salvando las distancias, nuestras acciones artístico-bibliotecarias, persiguen algo similar. Después de todo, el arte debe descolocarnos, abrirnos a otras perspectivas, como hizo Meret Oppenheim en 1936 al presentar su Juego de desayuno de piel. Dos objetos cotidianos que bajo el prisma del surrealismo se convertían en incómodos, absurdos, desubicados de su mera función utilitaria.

La vocación de nuestras acciones artístico-bibliotecarias no es incomodar (de hecho nuestro saloncito es bastante confortable), pero sí descolocar al personal al chocarse con algo imprevisto nada más entrar a nuestro centro.

Nuestro saloncito desde otra perspectiva

En la recomendable novela del murciano Miguel Ángel Hernández, Intento de escapada, se hace una lectura crítica del arte contemporáneo de lo más demoledora. En ella se rememora la figura del faquir Musafar, que adoptó los rituales de civilizaciones primitivas a la hora de mortificarse y modificarse el cuerpo, para elevarlos a la categoría de arte.

Que nadie espere algo parecido en nuestras acciones artístico-bibliotecarias (aunque nunca se sabe), no vamos a llenar de tachuelas los sillones de la Comicteca, ni nada parecido, pero el concepto de biblioteca faquir resulta de lo más atractivo. La biblioteca como un continuo desafío a nuestra mente, que nos impida acomodarnos o amuermarnos, y que incite a nuestro cerebro a mantenerse alerta, huyendo del pensamiento único y retándonos a pensar por nosotros mismos.
El faquir Musafar poniéndose a prueba


Y como empezamos con nuestro saloncito vintage años 60, nada mejor que cerrar con el indescriptible dúo cómico-musical Ojete calor y su tema 0,60. Un completo repaso a las frases, coletillas y lugares comunes más coloquialmente sobados, en un vídeo que no desentonaría lo más mínimo en la programación que se emite en la televisión de nuestro salón.