lunes, 31 de octubre de 2011

Crónica rosa bibliotecaria



 Los últimos post de este blog parecen las cuentas de un rosario, a qué o a quién le recemos dependerá del credo de cada uno, pero las rogativas en bibliotecas no pueden implorar otra cosa que no sea una supervivencia digna dado el panorama.
El engarce en cuestión es por una de las propuestas que el Consell de Cultura de Valencia (del que hablábamos en la entrada previa) incluye en su informe como requisito imprescindible con que paliar los efectos de los recortes: la revisión de las leyes de mecenazgo. El mecenazgo  o la esponsorización son opciones que debemos contemplar las instituciones culturales, aún a riesgo de terminar con más logotipos en nuestra oferta que el maillot de un ciclista; en Estados Unidos nunca han tenido complejos a la hora de bautizar bibliotecas u otras instituciones culturales con nombres de empresarios o famosos.
 En esta ocasión ha sido Taylor Swift, la empalagosa cantante country para adolescentes, que ha donado una considerable colección de libros a la biblioteca pública de la ciudad de Reading, Pennsylvania. A la donación en cuestión, sea una estrategia de marketing cara a sus fans o sincero interés por las bibliotecas; no hay que hacerle ascos en ningún caso, ya que la estrella la ha realizado en asociación con una editorial, y se permitió a los bibliotecarios locales elegir el fondo de libros.
Negocio redondo: la editorial se publicita y distribuye sus fondos, la diva se da una pátina de dadivosa e interesada por la cultura, y la biblioteca sale beneficiada. Nos recuerda la noticia que publicamos hace unos días sobre la filantropía de Bill Gates.

Nosotros por si acaso, aficionados ya a eso de lanzar mensajes en botella, estaríamos encantados de que a cualquier celebrity patria le diera por donar fondos a las bibliotecas para darse publicidad. Eso sí, dado el nivel de los personajes que ocupan la atención mediático-televisiva en nuestro país, la única condición sería que la selección de fondos corriera de nuestra cuenta.
 

viernes, 28 de octubre de 2011

Tormentas de arena



Y si en el anterior post nos investíamos como beduinos, en éste proseguimos de travesía por el desierto arrostrando tormentas.

Según el Consell de Cultura de Valencia: las actividades culturales representan el 3% del Producto Interior Bruto (PIB) en España, mueven más de 32.000 millones de euros y dan empleo a 562.000 trabajadores. Son los datos que aporta este órgano consultivo al tiempo que hace un llamamiento a las Administraciones Públicas para mantener las inversiones culturales.

En su Informe sobre los presupuestos institucionales en materia cultural, plantea “la urgencia […] de mantener los esfuerzos en el ámbito de la cultura, entendida como elemento de cohesión social, y como industria clave en el desarrollo de las sociedades modernas”, e incide en que la cultura es uno de los sectores económicos más productivos.

El Consell se hace cargo de la necesidad de recortes dada la situación actual, pero avisa de que el capítulo de cultura no debe ser siempre el que soporte las mayores reducciones.

Lamentablemente la también reciente noticia del cierre de una biblioteca en Alicante, no parece apuntar a que las recomendaciones del informe estén teniendo mucho eco de momento.

Con este panorama, ¿seremos capaces los nómadas bibliotecarios de alcanzar los ángulos de la tranquilidad que prometía Franco Battiato, para seguir desarrollando nuestro trabajo?



Más información aquí.

jueves, 27 de octubre de 2011

BB: Bibliotecarios Beduinos en travesía por el desierto digital




Las iniciales BB han correspondido desde siempre a Brigitte Bardot, ahora en cambio, tan desvaído como está el recuerdo de la sexsymbol francesa, una campaña publicitaria se las ha apropiado recientemente; y en virtud de las palabras del escritor Patxi Zubizarreta en el manifiesto que con motivo del Día de la Biblioteca edita el Gobierno Vasco, nos corresponden a los bibliotecarios:

"Por alguna razón, los bibliotecarios me recuerdan a los beduinos: éstos, cuando se retiran a dormir, dejan encendido un pequeño fuego en una duna a modo de faro en el mar de arena. Cuando algún peregrino o alguna persona extraviada se acerca, lo reciben como si fuera príncipe, preso o poeta: lo acogen con todos los honores, lo hacen preso de sus agasajos y, al final, se ve obligado a elegir las palabras precisas para expresar su agradecimiento. Es así, precisamente, como recuerdo a tantas bibliotecarias. De forma que en la biblioteca también nos sentimos príncipe, preso y poeta entre libros, revistas, periódicos, películas, canciones o propuestas digitales, entre ficciones y realidades que nos alertan y ayudan a mantener encendido nuestro espíritu crítico"

La analogía nos gusta, amén de las palabras, y además los bibliotecarios estamos imbuidos de ese espíritu beduino desde hace mucho, pero debemos de estarlo aún más estos días, para aguantar esta larga travesía por el desierto que nos espera.

martes, 25 de octubre de 2011

Lo + destacado en Septiembre 2011


Como ya es tradición (aunque esta sea solo la segunda entrega), hacia final de cada de mes toca desvelar el ranking correspondiente a las entradas del mes anterior. Y ya sabes, si quieres estar al día no dejes de hacerte seguidor de nuestro blog.

1. Arte furtivo

El misterio siempre vende, y Escocia es tierra de leyendas y misterios: así que no es de extrañar que la noticia de un desconocido artista sembrando con sus obras las bibliotecas de Edimburgo, se alzará con el primer puesto de lo más visto.

2. Nuevos ebooks para nuestros lectores

Desde diciembre de 2010 llevamos prestando nuestros ereaders o lectores de libros electrónicos (como se prefiera) y la demanda no decrece. La noticia de que añadíamos nuevos títulos (ebooks) fue de lo que más interesó a nuestros lectores.

3. Cambio radical

Que una bibliotecaria estadounidense se decidiera a protagonizar una campaña de cosméticos, nos dio pie para hilvanar una reflexión sobre las cirugías o el botox que teníamos que inyectarle a las bibliotecas para afrontar el futuro.

4. Crímenes bibliotecarios

Si el primer puesto lo copa una historia de suspense, el cuarto lo alcanzó este jugoso repaso a algunos de los robos en bibliotecas más memorables; incluyendo una confesión de los robos más habituales en nuestra propia biblioteca.

5. Biblioteca intervenida

Si a sonados casos de corrupción le ponen el nombre de biblioteca, es justo que en contrapartida un proyecto de creación artística interesantísimo se apropie también de nuestro nombre y le sirvamos de inspiración.

6. Beneficiencia estelar

La labor filantrópica de Bill Gates se ha volcado hacia las bibliotecas, y en esta entrada no cuestionabamos, pero planteábamos el eterno debate sobre la “generosidad” de famosos y poderosos. En nuestro Facebook provocó un cruce de opiniones de lo más interesante.

7. Artillería pesada contra la ignorancia

Tenía que ser en Argentina donde un loco (como les gusta decir a ellos) combinase armamento pesado con cultura, para una bellísima iniciativa con la que promocionar la lectura. Libros en vez de bombas.

8. Biblioteca della Moda

En plena época de desfiles y de semanas de la moda (Madrid, Milán, París…) relacionábamos biblioteca y moda: dos mundos aparentemente separados que tienen más de un punto de conexión.

9. Queremos ser malos

Cerrábamos el mes desconfiando del lema de Google (don't be evil) para comparar tabletas entre Amazon y Apple, y rescatar una actuación memorable de la auténtica mujer gato.

viernes, 21 de octubre de 2011

Mensaje en una botella




Esto no es un post, es un mensaje en una botella que lanzamos al océano de la red por si arriba a la costa de algún alma caritativa.

El punto de partida es la exposición que se está celebrando en Siena (Italia) hasta el 8 de enero, dedicada al genio del erotismo en dibujos que es Milo Manara. No vamos a descubrir a estas alturas la belleza insuperable del trazo del italiano, que lleva décadas zigzagueando con una elegancia asombrosa por la resbaladiza línea que separa el erotismo de la pornografía. Las habitaciones del deseo es el nombre bajo el que se exponen casi 300 obras de 40 años de carrera, de un genio que ha convertido la provocación de los instintos más básicos en todo un arte.

En nuestra Comicteca, lo constatamos desde el principio, cuando nos llamaba la atención lo mucho que se desordenaban las colecciones dedicadas a Manara, pero que luego no se traducía en préstamos masivos a domicilio. Quedaría por estudiar, si desde que pusimos el autopréstamo, la correspondencia entre desorden de las colecciones y préstamos reales se ha igualado; de lo contrario solo podría deducirse que el placer furtivo de hojearlos en nuestras salas, sigue superando al deseo de disfrutarlos tranquilamente en casa.


Además, en la Comicteca atesoramos algunas joyas extrañas de la obra de Manara: sus colaboraciones con Federico Fellini (El viaje de G. Mastorna, Viaggio a Tulum) obras de difícil localización que fuimos capturando aquí y allá para que nuestros usuarios puedan disfrutarlas. Pero tenemos una espina clavada a este respecto: Manara también ilustró una novela corta del mismísimo Pedro Almodóvar allá por 1992: Fuego en las entrañas, una novela publicada originalmente en el año 1981 con ilustraciones de Mariscal que está más que agotada y es de dificilísima localización.


Pese a ello estamos haciendo gestiones para poder conseguirlas (la edición francesa con Manara, y la española con Mariscal) de alguna manera; y es aquí donde lanzamos la botella a las corrientes de la red con pocas esperanzas, pero como nunca se sabe, y los caminos de Internet son inescrutables; igual algún alma desprendida decide donarnos la obra para que puedan disfrutarla todos nuestros aficionados.

En definitiva el que no llora no mama, y en cualquier caso homenajear a un maestro como Manara siempre es un placer.

jueves, 20 de octubre de 2011

Cultura binaria



Obras de Banksy, Warhol, Hirst y Duchamp


La expresión industrias culturales fue ampliamente criticada y cuestionada cuando surgió, por parte de los estudiosos de la cultura de masas. Lo de mezclar algo tan sagrado como la cultura (según criterios decimonónicos) con lo prosaico de la producción en cadena, con la palabra industria: sonaba a ofensa para tanto defensor apocalíptico de lo que debía ser la cultura.

Otro tanto cabría decirse de Cultura binaria, maridaje entre dos conceptos con significados tan contrarios según el diccionario. Pero en el caso de las noticias que entrelazamos, el título en cuestión cobra todo su sentido, ¿o no?

Por un lado, nos interesan mucho las conclusiones a las que se llegue en el III Foro de Industrias Culturales  que se celebra los próximos días 15 y 16 de Noviembre en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid.

Expertos y profesionales del mundo del libro, el cine, la televisión, la música, las artes escénicas o los museos, debatirán sobre las formas de producción y de consumo cultural en España. Y claro está entre los variados asuntos a abordar se encuentran algunos que nos tocan directamente: el papel de las administraciones en el mantenimiento de las infraestructuras culturales, la cultura de lo gratuito, y los desafíos tecnológicos que nos avasallan en el ámbito cultural.

En las bibliotecas estos desafíos hace tiempo que estamos afrontándolos, y con la segunda noticia que enlazamos, está claro que el desafío va a más. Según un estudio del distribuidor de libros electrónicos Overdrive, el préstamo de libros electrónicos en las bibliotecas estadounidenses ha crecido un 200% durante el 2010. Dicho estudio entre sus conclusiones, también destaca el crecimiento de lectores digitales a través de teléfonos inteligentes y tabletas.

Después de esto, está claro que la paradoja que pueda encerrar la expresión cultura binaria terminará desdibujándose de tanto repetirse, hasta ser asumida sin contradicción aparente. Tal cual como Marcel Duchamp o Andy Warhol en el pasado, o Damien Hirst y Banksy en el presente: difuminan a conciencia con sus obras las fronteras entre arte e industria.

martes, 18 de octubre de 2011

¿?*** me I'm librarian


Bésame soy bibliotecario/a

Desde hace varios años el (amado y odiado) dj del momento, David Guetta, capitanea unas famosas fiestas veraniegas en la discoteca Pachá de Ibiza, bajo el lema: F*** me I´m famous (un inmenso cartel con la frase te da la bienvenida nada más llegar a la isla). Nosotros estamos obligados a ser más elegantes y correctos, de ahí que parafraseamos la ocurrencia en el título de este post, pero dejamos la primera letra a gusto del consumidor (puede ser la L, de love, o la K, de kiss), pero resulta de lo más oportuna para
reivindicar la supervivencia de las bibliotecas, ahora enlazándola con la música.

Entre las figuras relevantes que están levantando sus voces en contra del cierre de bibliotecas en Inglaterra, se encuentran bastantes músicos y grupos muy conocidos. Pet Shop Boys, Depeche Mode, Nick Cave o Goldfrapp, son algunos de los reputados músicos que se oponen públicamente a la decisión de las autoridades de cerrar bibliotecas; y que están financiando la campaña del dramaturgo Alan Bennett para intentar impedirlo.



Con la estupenda Fonoteca con la que contamos en nuestra biblioteca, no podemos dejar de ser unos melómanos empedernidos, así que el apoyo de figuras de este calibre de la música no deja de emocionarnos. De hecho allá por el 2000, cuando se dispuso al préstamo los fondos de nuestra Mediateca (con la edición de un marcapáginas conmemorativo incluido), un grupo de jazz actuó durante todo el día a las puertas de nuestro centro; y no por nada muchos usuarios nos conocen como la Biblioteca del Zigzag (centro de ocio pegado a nuestro centro en el que se suelen dar conciertos); de ahí a formar parte del showbusiness como Dj bibliotecarios, solo nos queda un paso.

Precisamente en otras latitudes, se evidenció hace poco también esa relación bibliotecas-música. Fue en la Henry Miller Memorial Library, donde el veterano grupo punk-rock Red Hot Chili Peppers presentó su última obra con un concierto. Y es que ya lo decíamos en nuestra entrada Flow bibliotecario: la querencia de los músicos más actuales por las bibliotecas parece algo más que una casualidad, que debemos aprovechar como señuelo. El concepto de biblioteca after va a ser la tendencia bibliotecaria del momento, y si no tiempo al tiempo.
Mientras, nos quedamos con los versos con que se inicia el tema Precious de Depeche Mode: “Cosas preciosas y frágiles, necesitan especial manejo”. Eso es la cultura (y por ende las bibliotecas) ante este vendaval de recortes: cosas preciosas y frágiles que debemos cuidar si de verdad pretendemos ahuyentar a los lobos de la ignorancia y la especulación.